La Guardia Civil ha detenido a una pareja de estafadores que engañaron a cuatro personas, entre ellas un vecino de Lleida, para estafarles miles de euros en la compra de onzas de oro. El cuerpo policial, bajo el nombre de operación Golden Stone, comenzó a seguir los pasos de esta estafadora después de que una de las víctimas, un vecino de La Gineta (Albacete), presentara una denuncia. Tirando del hilo, los investigadores descubrieron que había otra víctima en la capital del Segrià, así como dos más en las localidades de Lasarte (Guipúzcoa) y Motril (Granada).
Te enseñan el oro real y te envían un trozo de plástico y un metal
En los cuatro casos, las dos estafadoras ponían a la venta por internet unas piezas de oro que iban con un estuche y su certificado de autenticidad para confirmar que era de verdad. Todo el lote por un precio de 400 euros. En las imágenes que enviaban a los compradores, todo parecía lícito y de primeras no había nada que pudiera hacer pensar que era un fraude, ya que era un producto de una marca con reputación. Los envíos se hacían con pago contra reembolso, pero cuando los compradores recibían el paquete solo encontraban un blíster de plástico y un trozo de metal sin ningún valor. De la onza de oro grabado y del supuesto certificado de autenticidad, ningún rastro, y ya no podían recuperar el dinero.
En total, las dos delincuentes se embolsaron 2.670 euros con las cuatro estafas. La cantidad, sin embargo, podría haber sido mucho mayor, ya que la investigación de la Guàrdia Civil permitió que se interceptaran doce envíos de oro falso antes de que llegaran a manos de las víctimas. Finalmente, las diferentes indagaciones llevaron a descubrir que detrás del fraude había dos vecinas de Saragossa de 29 y 31 años, de quienes no se ha dado la nacionalidad, y las dos quedaron detenidas como presuntas autoras de un delito de estafa.