Para una familia de Barcelona, la muerte de su abuela se ha visto agravada por el hecho de que uno de los enfermeros que la cuidaban en la residencia donde vivía, en el Eixample de la capital, le robó unos 17.000 euros poco después de conocerse su defunción. Los Mossos d'Esquadra detuvieron el pasado 4 de febrero al sospechoso, un hombre de 38 años y nacionalidad colombiana, acusado de un delito de estafa, y ya ha ingresado en prisión.

Los familiares de la mujer, de 80 años, se dieron cuenta del robo después de que el banco —que en aquellos momentos aún no tenía conocimiento del fallecimiento— les avisara de dos movimientos extraños: dos transferencias, una de 10.000 euros y la otra de 7.000, todas ellas a una cuenta en concreto. Los investigadores no tardaron en averiguar quién había hecho estas transferencias, ya que la cuenta estaba a nombre del enfermero en cuestión, según ha avanzado La Vanguardia y han confirmado fuentes policiales a ElCaso.com

El enfermero había pedido un préstamo a la señora justo antes de que muriera 

La mujer murió a finales de octubre pasado, poco después de que el enfermero le pidiera un préstamo de 45.000 euros para poder abrir su propio restaurante, según ha averiguado la investigación de la policía catalana. La abuela explicó en un intercambio a una amiga de la misma residencia, asegurando que tenía pensado decirle que no al hombre. No llegó a hacerlo, sin embargo, ya que murió al día siguiente. 

A petición de la familia se pidió la autopsia para descartar cualquier indicio de criminalidad en la muerte de la mujer. Los resultados toxicológicos han confirmado una muerte natural, pero el robo también está más que probado. Al parecer, el enfermero se hizo con el móvil de la mujer y realizó estas transferencias. Ahora, ha ingresado en prisión, también porque había roto una condena que tenía por violencia de género.