Los Mossos d'Esquadra han detenido a cuatro personas que se dedicaban a traficar con drogas. Los individuos, hombres de 36, 39, 48 y 49 años, todos menos uno con antecedentes previos, tenían más de 150 kilos de droga distribuidos en dos vehículos y un arma de fuego. Todos ellos han quedado arrestados por un delito contra la salud pública, en la vertiente de tráfico de drogas, y otro de tenencia ilícita de armas y explosivos, por los que han pasado a disposición judicial. El cuerpo policial no ha revelado la nacionalidad de ninguno de los implicados.
Los hechos tuvieron lugar este lunes 21 de septiembre. Una patrulla de los Mossos rondaba por el distrito de Sants-Montjuïc, en Barcelona, y al llegar a la calle Ventura Plaja vio una situación muy extraña. Dos personas en un vehículo estaban indicando a un tercer hombre cómo entrar en un edificio. Mientras dos individuos vigilaban el portal, otros dos salían del interior con cajas muy grandes, que cargaban en un segundo vehículo. Cuando pusieron todo el material dentro, se marchó, pero los agentes, intrigados, interceptaron al cuarto hombre, que iba a pie.

Los policías también quisieron detener al resto de los implicados, por lo que le cerraron el paso a uno de los conductores. Este no quiso hacer caso a los policías y, al ver que no podía huir con el vehículo, escapó a pie, saltó por encima del coche policial, lanzó el móvil y se marchó corriendo. Los agentes recuperaron el teléfono, y, al abrir el vehículo para registrarlo, encontraron dos kilos de cocaína, seis de hachís y veinte de marihuana.
Una furgoneta alquilada con drogas y un arma
Ahí no acabó la cosa. Los agentes también registraron el otro vehículo implicado en aquellos hechos tan sospechosos. Los ocupantes mintieron, diciendo que eran turistas, pero la inspección del vehículo los delató. Dentro había las llaves de una furgoneta de alquiler que no habían devuelto cuando tocaba. Gracias al GPS del vehículo, los policías pudieron encontrarla, aparcada en una gasolinera de Sant Joan Despí. Dentro, encontraron diez cajas embaladas con 104 kilos de marihuana y 13 kilos de hachís, valorados en más de 220.000 euros. Aparte de eso, también encontraron un subfusil con cartuchos y un silenciador. Después de este descubrimiento, los policías los enviaron a los cuatro a disposición judicial.