Ayer, miércoles 27 de mayo, se celebró la Eid al-Adha, la "fiesta del cordero", una celebración que, como explicó ElCaso.com, ha causado graves problemas para muchos ganaderos de Catalunya, que han perdido sus corderos por culpa de los ladrones. Ahora que ya ha pasado la festividad, se espera que los agricultores puedan respirar un poco más tranquilos, pero estos días han sido un no parar para los Mossos d'Esquadra, que han tenido que actuar en varios casos de robo de ganado en toda Catalunya. La Policía de la Generalitat ha hecho público un nuevo caso en el que se han encontrado 62 corderos, 18 de ellos ya muertos, en un supuesto taller mecánico en Martorell, en el Baix Llobregat. El resto de los animales continuaban vivos, pero en muy malas condiciones, sin apenas comida y con agua contaminada. A causa de ello, se ha detenido a un hombre de 33 años, según ha podido saber ElCaso.com, de nacionalidad marroquí, por incumplimiento en los derechos y el bienestar animal.

Los corderos escondidos en la nave industrial / Mossos d'Esquadra

La investigación se inició el pasado 2 de mayo, cuando se investigaba actividad ilegal en un taller mecánico situado en una nave industrial, que no tenía las autorizaciones necesarias. Durante una inspección, según ha podido saber este medio, se descubrieron diversas ilegalidades por parte del regente, pero la más grave de todas fue el hallazgo de unos corderos. Efectivos de la Unitat Regional de Medi Ambient (URMA) notaron un fuerte olor orgánico que les extrañó mucho, teniendo en cuenta que el lugar era, en principio, un taller de coches, y después de indagar un poco pudieron localizar una pila de cadáveres de corderos.

Encuentran los corderos en un taller mecánico / Mossos d'Esquadra

Corderos muertos y ovejas en mal estado

En un espacio sin sistemas de refrigeración ni medidas sanitarias adecuadas para tener animales, los agentes encontraron dieciocho corderos muertos, lo cual, además de ser muy preocupante, significaba un gran riesgo sanitario de donde podían salir virus y otros problemas. Fuera de la nave, los policías encontraron 45 corderos vivos en muy malas condiciones. El espacio donde estaban los animales era totalmente insalubre, lleno de residuos y desechos. Además, las ovejas no tenían una buena alimentación y la única agua que tenían al alcance estaba en mal estado. Además, tampoco había ningún registro sanitario ni ningún otro documento que permitiera saber de dónde habían salido aquellos animales ni que demostrara que pertenecían al hombre que los tenía.

Los agentes también descubrieron que ninguno de los animales, ni los vivos ni los muertos, tenía el chip obligatorio para permitir identificarlos y localizarlos. Ante la situación, los policías contactaron con los servicios veterinarios del Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació. Estos decidieron llevarse a los animales vivos para asegurarse de que recibían el trato apropiado y que se les cuidara en mejores condiciones.