Durante la temporada de verano, uno de los problemas que más se dispara es el del top manta, especialmente en ciudades con muchos turistas y en la zona de la costa. Los vendedores quieren hacer caja y aprovechan la llegada de todas estas personas para endosarles ropa falsificada, de mala calidad y que, en algunos casos, puede causar problemas de irritación o infecciones por culpa de los materiales que se utilizan. Además, estos productos también cuestan dinero a las empresas, ya que los delincuentes aprovechan su diseño para hacer dinero sin ningún tipo de permiso legal. Por este motivo, la policía ha actuado en la zona de Empuriabrava, en Castelló d'Empúries, Alt Empordà, donde han podido frustrar los planes de un hombre de 34 años y nacionalidad senegalesa que tenía un almacén con 781.000 euros en ropa falsificada.

La Policía Local de Castelló d'Empúries, la Guardia Civil, la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra colaboraron el pasado día 2 de julio para dar un fuerte golpe contra esta problemática en el municipio ampurdanés. La actuación se enmarca en la operación MOCOPO II, centrada en combatir los delitos contra la propiedad industrial y la comercialización de productos falsificados, especialmente aquellos destinados al top manta. Los agentes desplegados fueron hasta un almacén, donde encontraron una auténtica montaña de piezas falsificadas para vender en la calle.

Entra y sale de los juzgados

En total, se intervinieron 6.979 piezas deportivas falsificadas de diferentes marcas reconocidas, con un valor total de aproximadamente 781.280 euros. Por estos hechos, detuvieron al hombre de 34 años, acusado de un delito contra la propiedad industrial que pasó a disposición judicial y, finalmente, sin embargo, lo dejaron en libertad, una oportunidad que quién sabe cómo aprovechará.