Todo el mundo espera su jubilación para hacer aquello que más desea: dejar de madrugar, pasar más tiempo con la familia, ir más veces al cine, hacer viajes con el Imserso, escribir un libro, apuntarse a algún curso o quedar para desayunar con los amigos para explicar batallitas. La vida de los protagonistas de esta noticia, sin embargo, ha sido un poco más ajetreada. Dos hombres de 84 y 75 años, de nacionalidad española, se han dedicado a talar pinos de una zona boscosa de Cistella, un pueblo de poco menos de 300 habitantes del Alt Empordà, para plantar una plantación de más de 1.000 plantas de marihuana.


La Guardia Civil empezó la llamada 'operación Sindalla' el mes de julio y, fruto de las gestiones, descubrió que los dos hombres, de quienes no ha trascendido si tienen parentesco, y ya en edad avanzada, habían talado una gran cantidad de pinos y habían acondicionado la zona para plantar marihuana. La plantación, que fue desmantelada el pasado 9 de septiembre, estaba junto a una masía en una zona de difícil acceso. El hecho de que estuviera en una zona boscosa, apartada de cualquier núcleo de población, daba la tranquilidad a los camellos de que difícilmente sería detectada.

Un hombre detenido y el otro investigado

La plantación estaba formada por 1.536 plantas y los agentes, en el momento del desmantelamiento, intervinieron también dos kilogramos de cogollos. El hombre mayor de esta pareja de camellos, el de 84 años, quedó detenido, mientras que el otro, el de 75 años, quedó investigado, ambos acusados de estar, supuestamente, relacionados con la plantación. La Guardia Civil, sin embargo, no ha comunicado los antecedentes policiales de los arrestados, que pasaron a disposición judicial ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Figueres.