Dos hermanos de Reus han traído de cabeza a los Mossos d'Esquadra durante diez días seguidos, rondando por la capital del Baix Camp (Tarragona) durante las noches y saqueando todo tipo de locales, desde bares hasta tiendas, pasando por centros cívicos. Los chicos, de 24 y 33 años —cuya nacionalidad no ha sido comunicada— fueron detenidos hasta cuatro veces durante este tiempo, acusados de varios robos con fuerza. Los agentes de paisano del Grup de Delinqüència Urbana, conocidos como Fura, los pillaron por última vez este martes, 26 de mayo, después de entrar a robar en tres establecimientos diferentes, dos la misma noche. 

Los jóvenes empezaron a actuar el pasado 15 de mayo, cuando accedieron a un centro cívico de la avenida de Barcelona después de forzar la cerradura y romper la puerta principal, unos hechos que repitieron la noche del 18 de mayo. Posteriormente, el día 24, entraron a robar en un bar de la avenida de Saragossa y, pocas horas más tarde, en una escuela del paseo de la Boca de la Mina. Cuando los detuvieron el día 26 por estos hechos, a los agentes les llamó la atención su modus operandi, que coincidía plenamente con otros hechos que estaban investigando del pasado 17 de mayo.

Los hermanos saquearon varios establecimientos / CME

Aquella noche, alrededor de las tres y cuarto de la madrugada, una patrulla de los Mossos detuvo in fraganti a dos ladrones cuando intentaban huir de un robo en un establecimiento comercial de la avenida Doctor Vilaseca. Los atraparon con dinero en efectivo encima, además de un móvil y todo tipo de productos de cosmética, todo escondido dentro de bolsas que cogieron en el mismo local. La forma de actuar de estos ladrones, que siempre actuaban de noche, aprovechando que no había vecinos paseando por las calles, así como la descripción de los individuos, coincidía plenamente con los sospechosos de los otros hechos. 

Los hermanos eran los responsables del repunte repentino de robos en establecimientos de Reus 

Con todo, la policía catalana detectó un repunte de robos con fuerza en solo diez días en el municipio, siempre en las mismas franjas horarias y cometidos por dos jóvenes que se llevaban todo tipo de objetos con la intención de venderlos en el mercado negro. Después de pillarlos por última vez, los pusieron a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Reus, con la esperanza de que no vuelvan a pisar la calle para continuar con estos delitos.