Los Mossos d'Esquadra han denunciado al propietario de una empresa de taxis que había colocado dos distintivos oficiales de VTC en un coche y lo utilizaba para transportar pasajeros a pesar de que no tenía autorización. Los hechos se remontan al pasado 31 de julio, hacia la una y cuarto del mediodía, cuando agentes de la policía catalana tenían montado un control en el kilómetro 1,5 de la N-156, dentro del término municipal de Vilobí d'Onyar, en la Selva (Girona), y detuvieron un vehículo VTC para comprobar que todos los papeles estuvieran en regla.
La sorpresa para los agentes, sin embargo, fue que, a pesar de que en el parabrisas delantero tenía pegados los distintivos que la Generalitat de Catalunya otorga a vehículos VTC, de alquiler con conductor, al vehículo no le constaba ninguna autorización del Ministerio de Transportes vigente. Así pues, se retiraron ambos adhesivos, que presentaban signos de utilización irregular y desgaste, y se abrió una investigación para determinar su autenticidad y esclarecer esta contradicción.

Uno era falso y el otro de un coche diferente
Después de varias gestiones, el pasado 13 de agosto se pudo confirmar que el distintivo de la clase de autorización VTC era falso, mientras que el otro con una numeración de autorización era auténtico, pero correspondía a otro vehículo. Por todo ello, se identificó al responsable de la empresa de taxis, un hombre pakistaní de 29 años que no tenía antecedentes policiales hasta ahora, y se le denunció penalmente como presunto autor de un delito de falsificación de documento oficial y un segundo delito de falsedad por hacer uso de documento auténtico sin estar legitimado a hacerlo. Ahora, el hombre tendrá que presentarse a declarar ante el juez cuando este se lo pida.