Los Mossos d'Esquadra han detenido en Bovera, en Les Garrigues, a siete personas, todo un campamento, por un delito contra la salud pública, y todo por culpa de una discusión de pareja. Después de la pelea, una mujer llamó a la policía para denunciar que la habían agredido y, al llegar al lugar de los hechos, los agentes se encontraron con la droga. Tras el descubrimiento, detuvieron a seis hombres y una mujer de entre 31 y 53 años. Por otro lado, la agresión quedó en nada, ya que la misma afectada decidió no denunciarla antes de que se detectara la plantación.

Los hechos tuvieron lugar el pasado jueves, 8 de octubre, a primera hora de la mañana, cuando los Mossos d'Esquadra recibieron una llamada por un incidente relacionado con una discusión de pareja. Una patrulla se desplazó hacia el lugar que les indicaban, un espacio natural de Bovera, y, al llegar, se encontró con un campamento de caravanas y vehículos. Los policías hablaron con la mujer que les había llamado y esta les dijo que su pareja la había empujado después de una discusión. La mujer no estaba herida, pero, igualmente, los agentes le explicaron cómo podía actuar. Al final, la víctima decidió que no quería denunciar a su pareja. Parecía que los policías ya habían terminado el trabajo, pero de repente todo dio un giro.
Encuentran una plantación de 115.000 euros
Mientras estaban allí, los Mossos detectaron un fuerte olor a marihuana, y vieron unas carpas y unos toldos, y sospecharon que podía haber un cultivo escondido allí, por lo que pidieron refuerzos. Al llegar más patrullas, junto con agentes de la Unidad de Investigación de Mollerussa, revisaron la zona y vieron que la intuición de los primeros agentes era acertada. Allí había diversos espacios con 87 plantas de marihuana plantadas. También encontraron un lugar habilitado para secar las plantas y los cogollos. Además, también encontraron dos catanas y cuatro cajas con trece kilos y medio de cogollos de marihuana. Según los Mossos, el valor bruto total de los cogollos y de las plantas supera los 115.000 euros.
Ante estos hechos, los Mossos detuvieron a todas las personas de aquel campamento, siete en total, por un delito contra la salud pública. Los implicados pasaron a disposición del juzgado de instrucción en funciones de guardia de Lleida durante el fin de semana.