El pasado 14 de junio, varios vecinos de Sant Hipòlit de Voltregà alertaron a las autoridades de dos incendios de vehículo. Los coches empezaron a quemar hacia las cuatro de la madrugada y, a pesar de la rápida intervención de los Bombers de la Generalitat, los vehículos quedaron completamente destrozados. Los Mossos d'Esquadra pusieron en marcha una investigación, ya que todo parecía indicar que alguien había prendido fuego a los coches de manera intencionada y, finalmente, el pasado 1 de julio pudieron detener a un joven de 25 años, cuya nacionalidad no se ha comunicado, acusado de un delito de daños. Otros dos chicos, de 18 y 21 años, quedaron denunciados por el mismo delito como colaboradores necesarios. 


Las motivaciones de los chicos, a estas alturas, no están claras. A pesar de ello, tal como avanzó ElCaso.com, poco antes de que se declararan los incendios, un coche patrulla de la Policía Local de Manlleu estaba haciendo un seguimiento de otro vehículo. Durante la operación policial, el conductor amenazó a los agentes, sin que, en un primer momento, la cosa fuera a más. Parece, sin embargo, que ambos incidentes están relacionados y el joven detenido y sus dos compañeros —que viven por la zona de Osona y, según explicaron algunos vecinos a ElCaso.com, delincuentes conocidos en Manlleu— actuaron como manera de represalia. Aun así, los coches afectados no eran propiedad de ninguno de los agentes y la investigación sobre las motivaciones reales todavía está en marcha. 

Incidentes violentos en la comarca de Osona

Al día siguiente de la quema de coches, el 15 de junio, dos hermanos de 20 y 21 años, de origen magrebí, hirieron a cinco agentes de los Mossos d'Esquadra cuando los policías iban a detener a uno de ellos en el barrio del Remei de Vic. Los chicos se pusieron bastante violentos, incluso con algunos de los familiares, amenazando y golpeando también a los agentes. Los hermanos quedaron detenidos y el más joven, que tenía una orden de detención vigente, entró en prisión.