La Policía Local de Palamós, en el Baix Empordà, detuvo a una pareja después de momentos de tensión. Los dos individuos, un hombre y una mujer, de los cuales no se ha revelado más información, iban armados con cuchillos y amenazaron tanto a un vigilante como a agentes de policía. Finalmente, aunque se resistieron al arresto, las unidades desplegadas pudieron arrestarlos, y se les detuvo por tenencia de armas prohibidas, amenazas, resistencia a agentes de la autoridad e incluso por un delito de homicidio en grado de tentativa.
Los hechos tuvieron lugar el pasado viernes 25 de septiembre, hacia las once de la noche. Una pareja armada con cuchillos amenazó al vigilante de seguridad de un bar nocturno en la zona de la Planassa del municipio ampurdanés, increpándolo y enseñándole las armas blancas. Ante esta situación, el trabajador avisó inmediatamente a la policía para que le ayudaran a lidiar con los individuos agresivos. Una patrulla que rondaba por la zona, haciendo tareas de vigilancia preventiva, recibió el aviso y se desplazó rápidamente hacia allí para ayudar a la víctima.
Al llegar, pudieron comprobar que ambos iban armados con cuchillos. Cuando los quisieron detener, los implicados se pusieron agresivos, amenazaron a los agentes y se encararon con ellos con el objetivo de evitar que se les detuviera. Finalmente, los policías consiguieron arrestar tanto al hombre como a la mujer y, a causa de los hechos que habían vivido, los acusaron de múltiples delitos, entre ellos, de un intento de asesinato a causa de la resistencia que mostraron con las armas blancas y las amenazas que profirieron contra los policías y el vigilante.
Crisis en la Policía Local de Palamós
Esta situación se enmarca en un momento de crisis en la Policía Local de Palamós. La plantilla no tiene suficientes miembros y se ve obligada a hacer horas extras, sobre todo en los turnos de noche. Como la situación no es nueva, los agentes ya se han plantado, han dicho basta y se niegan a seguir haciendo horas extras, una situación que, según el sindicato CSIF, genera tensión y malestar general entre los policías que no pueden soportar cargas de trabajo tan exageradas. Ya hay casos de bajas médicas por estrés y ansiedad derivados del trabajo.