La Policia Nacional ha detenido a dos hombres en Vic, Osona, que se hacían pasar por inmigrantes y hacían los exámenes en su nombre. Los detenidos, también de origen extranjero, se aprovechaban de su parecido a los otros migrantes para suplantarlos sin ni siquiera necesitar documentos falsos, simplemente cogían los suyos, decían que eran ellos y les funcionaba. Finalmente, el truco falló y la policía los pudo detener por falsedad documental, usurpación de estado civil y pertenencia a un grupo criminal. La detención, enmarcada en el plan FUGAX, ha permitido desarticular un grupo criminal que hacía los exámenes de lengua castellana obligatorios para conseguir la nacionalidad española.
Durante los últimos meses, la Prefectura Superior de Navarra había detectado prácticas fraudulentas en los exámenes DELE de idiomas. Según la Policía Nacional, en las pruebas se presentaban personas que no eran las que aparecían inscritas en las listas. A cambio de un pago, los delincuentes conseguían la certificación del Instituto Cervantes en la lengua castellana, un requisito indispensable para conseguir la nacionalidad. Los falsos examinados se presentaban a la convocatoria y se identificaban falsamente. Tenían dos métodos; uno era utilizar documentación falsificada, que tenía todos los datos del migrante excepto por la fotografía, que era la de la persona que lo suplantaba, consiguiendo hacerse pasar por él.
Aprovechan que se parecen para hacerse pasar por el otro
El otro era mucho más sencillo y peligroso, pero, de alguna forma, les funcionaba. Para este segundo método, el hombre que quería la nacionalidad daba su documento a uno de los delincuentes de este grupo que fuera del mismo país que él o se le pareciera mucho. El falso candidato ni siquiera modificaba el documento, sino que confiaba en que la semejanza era suficiente para evitar que los examinadores lo reconocieran, una estrategia que les funcionó algunas veces, aunque sea sorprendente.
El mes de febrero, dos de los delincuentes suplantaron la identidad de dos migrantes para un examen. Fueron hasta Pamplona con pasaportes y tarjetas de identificación falsos, pero no les salió bien la jugada. Levantaron las sospechas del personal, y estos informaron a la policía. Los investigadores de la Policía Científica usaron nuevas herramientas que analizan las caras gracias a la inteligencia artificial, y con estas pudieron identificar a los autores. Para encontrar a los delincuentes, tuvieron que ir de Pamplona hasta Vic, y allí los detuvieron