Los principales puntos turísticos de la ciudad de Barcelona son el escenario perfecto para los ladrones que buscan potenciales víctimas. Normalmente, se trata de hurtos o robos con violencia, pero hay algunos que actúan de forma más sofisticada. Esto es lo que hacían tres personas en el parque de la Ciutadella. Lejos de delinquir como lo hacen los delincuentes habituales, ellos utilizaban unas cotorras para atraer a los turistas. Dejaban que jugaran con ellos y se las ponían encima para que se pudieran hacer una fotografía. No obstante, los amenazaban y los intimidaban exigiéndoles dinero por hacerlo. Si los turistas se negaban a pagar, les robaban.
Agentes de la Guardia Urbana de Barcelona, que acostumbran a patrullar por estos puntos turísticos para prevenir los robos, vieron cómo este grupo de delincuentes actuaba. Aunque es una práctica poco habitual, no es nueva, a pesar de que tradicionalmente se había hecho con palomas y acababa con una multa, pero en este caso los delincuentes no solo se aprovechaban de los turistas, sino que también les estaban robando. Por todo ello, decidieron intervenir y desmantelaron esta actividad ilegal. Se detuvo a los tres ladrones, de quienes no se ha facilitado la edad ni la nacionalidad, así como tampoco los antecedentes, y se les requisó una navaja y el dinero que habían conseguido recaudar de los turistas.
Los animales estaban siendo maltratados
Más allá de la actividad ilegal que estaban llevando a cabo, en el momento de comprobar el estado en que se encontraban las cotorras, vieron que las estaban maltratando, con ejemplares con cortes y dificultades para poder volar. En este sentido, los hombres las habían lesionado expresamente para que de esta forma se pudieran poner mejor sobre los turistas y no opusieran demasiada resistencia. Por todo ello, los tres delincuentes quedaron arrestados como presuntos autores de los delitos de coacciones, maltrato animal y robo con violencia o intimidación.
