La Guàrdia Urbana de Barcelona ha detenido a un hombre este sábado, 2 de mayo, después de lanzar piedras y vasos de cristal al camarero de un restaurante del barrio de la Barceloneta, concretamente en la calle de Sevilla. Según ha podido saber ElCaso.com de testigos, el camarero se defendió de la agresión y acabó peleándose con el individuo, de origen africano. Este no es un caso aislado y las personas que trabajan en la zona, muy concurrida y muy turística porque delante está la playa y todo el Paseo Marítimo, tienen que convivir diariamente con un asentamiento de personas inmigrantes que pasan el día generando conflictos bajo los efectos de las drogas y el alcohol. 

 

Tal como se puede ver en las imágenes, el hombre, de origen africano, se encaró con el camarero después de increparlo y molestarlo. El trabajador lanzó la bandeja y se defendió y fue cuando comenzó una pelea que llegó a las manos, pero, por suerte, se detuvo inmediatamente gracias a los testigos, sentados en las terrazas de otros establecimientos. De hecho, es el cliente del bar de al lado, quien, al ver la escena, no se lo pensó ni un minuto y redujo al agresor hasta que llegó la Guàrdia Urbana. 

Finalmente, ante los hechos, los agentes de la Unitat de Seguretat Ciutadana del Districte de Ciutat Vella detuvieron al hombre, acusado de ser el autor de un supuesto delito de amenazas. El Ajuntament de Barcelona, sin embargo, no ha comunicado la edad, la nacionalidad ni los antecedentes policiales del arrestado que, según ha podido saber la redacción de ElCaso.com de trabajadores de otros locales, un día después de la agresión, este domingo, 3 de mayo, ya ha vuelto a la calle con su comportamiento habitual. 

Es el pan de cada día 

Hace tiempo que en el barrio de la Barceloneta, en la zona de la playa, en diferentes calles como la del Baluard o la de Sevilla e incluso en el Passeig Marítim, hay un asentamiento de personas sin hogar que pasan el día bebiendo alcohol y drogándose. Los trabajadores de los bares de la zona alertan que este comportamiento es habitual, sobre todo los meses de verano, cuando hay más trabajo, y que es normal ver a los individuos orinando al lado de los clientes, pidiendo comida o increpando y molestando a los camareros. Muchas veces, según informa un trabajador de la zona a la redacción de ElCaso.com, estas personas acaban peleándose entre ellas por malentendidos derivados de estar bajo los efectos de las drogas y el alcohol, hecho que genera aún mucha más sensación de inseguridad. 

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