Los vecinos del centro de la Seu d'Urgell ya podrán vivir un poco más tranquilos. La Policía Municipal y los Mossos d'Esquadra han desalojado un conflictivo bloque okupa en el número 46 de la calle de Sant Joan Baptista de la Salle que desde hacía más de cinco años se había convertido en "el foco de numerosos problemas de convivencia y seguridad ciudadana", según el alcalde, Joan Barrera. El inmueble, formado por quince viviendas, acumulaba numerosas quejas vecinales, generaba molestias importantes en el Col·legi La Salle y en el centro de atención primaria (CAP) y los diferentes cuerpos policiales ya habían intervenido en más de una ocasión en relación con el tráfico de drogas.

El desalojo se ha llevado a cabo este lunes, 2 de noviembre, una vez que se ha recibido la autorización judicial después de que el arquitecto municipal realizara un certificado alertando del "riesgo evidente" para la integridad de las personas que vivían allí. En este sentido, el edificio presentaba "graves deficiencias estructurales e instalaciones peligrosas", ya que la mayoría de las viviendas tenían conexiones fraudulentas a la luz y el agua hechas de mala manera y con un alto peligro de incendio. Además, espacios comunes como el ascensor o el parking estaban completamente destrozados y llenos de suciedad y desechos.

Se ha realojado a ocho familias en situación vulnerable

En el operativo de desalojo también han participado los técnicos de servicio social del Ayuntamiento, que han realojado temporalmente en otros espacios de la población a ocho unidades familiares —tanto personas que vivían solas como familias más amplias— que ya disponían de informe de vulnerabilidad social o tenían un contrato de alquiler. En cuanto al resto, se les ha obligado a abandonar el inmueble. Ahora, se tapiarán los accesos con ladrillos para evitar que vuelvan a ocupar el edificio, se desharán las conexiones fraudulentas a la luz y el agua y se repararán las zonas comunes que estaban destrozadas para eliminar los riesgos de seguridad y salubridad detectados.

El edificio tenía graves problemas de insalubridad. / Ajuntament de la Seu d'Urgell

Desde el Ayuntamiento han criticado a la Sareb, propietaria de la mayoría de las viviendas, porque en su día habían comenzado los trámites de desalojo y por "desidia" no se habían acabado ejecutando. En este sentido, lamentan que hayan tenido que pasar más de cinco años de ocupación hasta que ha sido el consistorio quien ha promovido la intervención por la vía contencioso-administrativa y, por este motivo, le reclamará a la Sareb los costes de las actuaciones que se hagan para arreglar el edificio y solucionar los problemas de seguridad e insalubridad que presentaba.

Refuerzo policial para evitar que ocupen otro edificio

Con el edificio de la calle de Sant Joan Baptista de la Salle desalojado y tapiado para que no puedan volver a entrar, desde el Ayuntamiento apuntan que la Policía Municipal y los Mossos d'Esquadra mantendrán una vigilancia preventiva para evitar que se repitan conductas incívicas en otros puntos del municipio y que los desalojados puedan ocupar otros inmuebles. El alcalde, Joan Barrera, ha remarcado que "en la Seu no podemos normalizar situaciones que ponen en riesgo la seguridad de las personas y deterioran la convivencia de nuestra ciudad".

El edificio ocupado estaba en la calle de Sant Joan Baptista de la Salle. / Ajuntament de la Seu d'Urgell
La mayoría de pisos tenía conexiones fraudulentas de luz y agua. / Ajuntament de la Seu d'Urgell
Se ha realojado a ocho familias que vivían en el edificio y tenían un contrato de alquiler o un informe de vulnerabilidad. / Ajuntament de la Seu d'Urgell