Los operativos en L'Hospitalet de Llobregat para acabar con los supermercados que se saltan las normativas y las medidas sanitarias y de seguridad son continuos. Es lo que se denomina plan Nautilus y que hace que cada dos por tres se hagan inspecciones en este tipo de establecimientos, con el objetivo de que "cuando un vecino entre a comprar en un comercio, lo haga con todas las garantías". En el último de estos dispositivos, se acabó denunciando un supermercado del barrio de Santa Eulàlia donde se vendían comida y bebidas al detectar que estaban cometiendo diversas irregularidades.
Comida caducada, sin precios y con los extintores sin revisar
Para empezar, en cuanto a los productos que vendían, los agentes pudieron comprobar que algunos alimentos estaban caducados y podían ser un peligro para los clientes que los quisieran consumir. Además, en muchas de las estanterías, no había ningún cartel que indicara cuál era el precio de los productos que había en venta, cosa que la gente solo podía saber a la hora de ir a la caja a pagar. En caso de que se quisieran quejar, sin embargo, tampoco disponían de hojas oficiales de reclamación para poder hacerlo.

Por otro lado, también se detectaron graves deficiencias en las condiciones de salubridad y seguridad. En este sentido, los extintores tenían la revisión caducada y no habían pasado ninguna recientemente que apuntara que funcionaban correctamente. Tampoco disponían de seguro de responsabilidad civil en caso de que pasara cualquier cosa a los clientes o a los propios trabajadores, mientras que se detectaron diversas infracciones relacionadas con la normativa laboral o la falta de rotulación obligatoria visible. Por todo ello, se denunció al establecimiento, a quien se impondrá una sanción, y que deberá subsanar las deficiencias detectadas si no quiere que acaben cerrando el supermercado.