Una vecina de Barcelona se suicidó en nochebuena ante la inminencia de su desahucio, según ha denunciado este domingo el Sindicato de Inquilinas en un comunicado. La entidad asegura que la inmobiliaria y la propiedad del piso activaron el proceso de desahucio "sin miramientos y a la primera de cambio, ante un primer atraso en el pago del alquiler". Los servicios municipales habían conseguido aplazar un mes el desahucio mientras le buscaban una vivienda alternativa "que no llegaba", y la mujer, finalmente, se quitó la vida "con todas sus pertenencias ya en cajas", explica el Sindicato.
"No nos podemos quedar en silencio ante un ejemplo más de un sistema injusto, absurdo y enfermo," asegura el Sindicato de Inquilinas, que lamenta que cuando se llega a una situación como esta "ha fallado todo". En este sentido, ha afirmado que falla "un sistema en que la población no tiene garantizada una vivienda digna, estable y segura" y que "rentabiliza incluso la desesperación y el sufrimiento". Asimismo, el Sindicato ha criticado el abordaje público de la problemática habitacional, lamentando que solo se ofrezcan prórrogas y moratorias, pero no se pueda resolver el problema de fondo. "La amenaza de perder la vivienda, de no poder pagarlo, de ser expulsado de casa, es un motivo de angustia insoportable para cada vez más personas", ha lamentado el Sindicato de Inquilinas. "Ella estuvo luchando, pero no pudo más", añaden.
El Gobierno pacta prohibir los desahucios a personas vulnerables
Justo esta semana, EH Bildu anunció un acuerdo con el gobierno español para ampliar la prohibición de desahucios a personas vulnerables hasta el 2025. Una medida incluida en el decreto de ayudas anticrisis, aprobado en el último Consejo de Ministros del año. La formación abertzale celebra esta medida, que al lado del tope del 3% para las subidas a los alquileres implantado mediante la Ley de Vivienda, consideran "imprescindibles ante la difícil situación de la vivienda que viven miles y miles de familias" y para aportar una protección "todavía muy necesaria en el difícil contexto económico y social". Una vez pactado, hay que ver si no queda, como parece que lo hace, en agua de borrajas.
