Los camellos son cada vez más creativos a la hora de esconder su mercancía. En el caso concreto de uno de estos supuestos traficantes al por menor de Vic (Barcelona), el hombre metió más de un centenar de envoltorios de cocaína dentro de cuatro paquetes de tabaco, enmascarando, así, lo que llevaba encima realmente. Y se habría salido con la suya si no hubiera perdido la compostura cuando, el pasado 2 de octubre, agentes de los Mossos d'Esquadra se acercaron para identificarlo después de recibir un aviso por parte de los vecinos de que había un grupo de jóvenes que se comportaban de manera sospechosa en un parking comunitario del municipio.

 Aquel día, hacia las cinco y media de la mañana, varios vecinos de los bloques de pisos de los alrededores de este parking avisaron a la policía catalana después de ver cómo varias personas se reunían y, según les pareció, estaban haciendo algún tipo de intercambio. Cuando llegaron los agentes, sin embargo, solo encontraron a una pareja, un hombre y una mujer. El hombre, al verlos, salió corriendo hacia unas escaleras para intentar escaparse. 

El camello escondía 137 envoltorios de cocaína en cuatro paquetes de tabaco / CME

Cocaína en vez de cigarrillos 

Los Mossos consiguieron alcanzarlo y evitar que huyera del lugar. Después de detenerlo e identificarlo también lo registraron y, dentro de los bolsillos de los pantalones, le encontraron encima cuatro paquetes de tabaco. En apariencia no tenían nada sospechoso, pero, cuando los abrieron, se llevaron una sorpresa: en vez de cigarrillos, aparecieron 137 envoltorios que contenían cocaína —en total, 72,78 gramos—, ya preparados para la venta. Además, también encontraron billetes, supuestamente, la recaudación de la venta de la droga de aquella noche. 

Por todo esto, los Mossos d'Esquadra detuvieron al hombre, de 47 años, cuya nacionalidad no ha sido comunicada, acusado de un delito contra la salud pública en la modalidad de tráfico de drogas.