Los Mossos d'Esquadra han detenido a una mujer en el Alt Urgell por haber robado a la pareja de ancianos que cuidaba. La delincuente estaba autorizada a realizar movimientos bancarios, y se aprovechó de ello para retirar dinero y hacer transferencias a su cuenta, robando hasta 115.000 euros. La mujer, de 57 años, sin antecedentes, está acusada de dos delitos de estafa, usurpación de estado civil, administración desleal y hurto. Los Mossos d'Esquadra no han revelado a este medio la nacionalidad de la detenida.

El arresto tuvo lugar ayer, jueves 15 de enero, pero los hechos vienen de meses antes. Las víctimas, una pareja de 89 y 92 años, contrataron a principios de verano a la mujer para que les hiciera de cuidadora y asistente, ya que el matrimonio no se podía valer por sí solo. La cuidadora tenía acceso a casa de la pareja y, como el matrimonio no se podía desplazar, le dio permiso para hacer gestiones bancarias, una autorización que la ladrona aprovechó. Durante unos meses nadie se dio cuenta de nada extraño, pero a finales de año la esposa fue al banco con otra acompañante y descubrió que se habían hecho diez retiradas por un valor de 4.800 euros y una transferencia bancaria de 50.200 euros. Cuando revisaron la libreta, vieron que habían borrado las dos primeras cifras de esta transferencia, simulando que solo se habían enviado 200 euros

Todo apunta a la cuidadora

La ladrona también había hecho de las suyas con la cuenta del marido de la víctima, de la cual había retirado un total de 59.180 euros en metálico, la suma de 107 operaciones diferentes. El dinero del banco no fue lo único que se quedó la estafadora sin el conocimiento de los abuelos. También les robó algunas joyas, monedas y objetos de valor de su casa. La mujer de 89 años denunció los hechos a los Mossos d'Esquadra, y estos comenzaron una investigación para esclarecer los hechos y comprobar si la culpable era la cuidadora.

No fue difícil asegurarlo, ya que la transferencia de 50.200 euros tenía como destino la cuenta corriente de la asistenta, acabando con cualquier duda al respecto. Los policías también descubrieron que habría vendido las joyas robadas en varios negocios de la comarca. Con todas estas pruebas, se detuvo a la ladrona por los delitos de estafa, administración desleal y hurto; y se le sumó un delito de usurpación de estado civil por presentar un contrato con la firma falsificada.