La Guardia Civil, junto con el servicio de Vigilancia Aduanera y la Policía de Portugal, ha descubierto que, dentro de un contenedor cargado de pulpa de fruta, había unos 150 kilos de cocaína, una cantidad de droga valorada en aproximadamente cuatro millones de euros en el mercado negro. Según ha explicado el cuerpo policial, esta operación, llamada Medulla, comenzó en el puerto de Algeciras, en Cádiz, Andalucía, cuando los agentes estaban realizando controles en algunas de las mercancías que pasaban por España. Mientras se inspeccionaba un contenedor que venía de Ecuador, en principio cargado de pulpa de fruta congelada, se detectó que algo no encajaba y, con una inspección más a fondo, se descubrió que entre los paquetes de fruta se escondían un montón de kilos de cocaína.

Paquetes de cocaína escondidos entre la carga / Guardia Civil

Durante la operación, se encontraron cerca de 500 envoltorios pequeños escondidos dentro de los paquetes de pulpa congelada. Todos ellos contenían una sustancia blanca prensada, que resultó ser cocaína. Los agentes españoles decidieron coordinarse con la Unidad Nacional de Combate al Tráfico de Estupefacientes de la Policía Judiciaria de Portugal, ya que el cargamento tenía como destino final el país vecino. A partir de ese momento, los tres cuerpos trabajaron codo con codo para identificar a cualquier persona que pudiera tener relación con esta droga y para impedir que entrara en el mercado negro. El pasado 20 de agosto, se encontró el cargamento en una nave situada en los alrededores de Lisboa. Durante el dispositivo policial se identificó y detuvo al administrador de la empresa donde debía llegar el material, un ciudadano español del que no se ha revelado más información, por estar relacionado con la droga.

La colaboración, elemento clave

La actuación conjunta entre los tres cuerpos ha permitido conectar las investigaciones que se estaban llevando a cabo tanto en España como en Portugal y, después de poner en común la información que habían reunido los dos países, se logró decomisar el cargamento y detener al hombre relacionado con los hechos. La Guardia Civil destaca que "la rapidez en el intercambio de información y la coordinación entre las unidades participantes han resultado fundamentales" para asestar este golpe a las redes de narcotráfico internacional.