Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos hombres de 28 y 44 años que durante meses han estado poniendo gasolina gratis en varias estaciones de servicio por toda Europa, especialmente en una gasolinera de Vilamalla, en el Alt Empordà (Girona), donde se llegaron a gastar más de 100.000 euros sin poner ni uno de su bolsillo. No es que no pagaran, sino que lo hacían con tarjetas de combustible clonadas. Todo salió a la luz cuando los propietarios de las tarjetas originales empezaron a detectar que les llegaban facturas de una gasolinera de Vilamalla cuando, en realidad, no habían efectuado compras de combustible y de productos de su tienda.
Estos clientes reclamaron a la estación de servicio, que puso los hechos en conocimiento de los Mossos d'Esquadra. Todos los pagos se habían hecho a través de terminales de autoservicio, ya que la gasolinera no disponía de personal físicamente en el lugar, y se repartían por cualquier hora y cualquier día de la semana. La situación comportaba un gran perjuicio para la empresa, ya que los clientes reclamaban que les devolvieran los importes facturados que no eran de sus camiones y, en determinados casos, se les adelantó el dinero para no perderlos como clientes.
Habían clonado las tarjetas de combustible de 20 empresas
La Unitat d'Investigació de la comisaría de Figueres se hizo cargo del caso y empezó a hacer indagaciones para esclarecer los hechos y saber quién había detrás, cosa que permitió saber que el caso de Vilamalla no era el único. Entre noviembre de 2024 y junio de 2025, los autores usaron estas tarjetas por gasolineras de todo el Estado y de otros países de Europa, con pagos que oscilaban entre los 2.500 y los 10.000 euros. Los investigadores descubrieron que en total había 20 empresas de transporte afectadas a quienes les habían clonado los datos de sus tarjetas de pago de combustible.
Finalmente, los Mossos pudieron acreditar que quien había detrás era un grupo criminal bien organizado y con un reparto de tareas marcado, con unos líderes en connivencia con camioneros que se dedicaban a hacer los pagos con las tarjetas fraudulentas por las diferentes rutas que hacían por Europa. Finalmente, el pasado 9 de junio, se pudo detener en Blanes a los principales responsables del entramado, dos hombres serbios de 28 y 44 años, con antecedentes policiales, como presuntos autores de un delito de estafa continuada, falsificación y pertenencia a grupo criminal. De momento, la investigación se mantiene abierta y no se descarta que pueda haber más detenciones.
