La Guàrdia Urbana ha clausurado este martes, 16 de junio, el bar Versace de l'Hospitalet de Llobregat, en Barcelona. La orden de clausura es temporal, tendrá la persiana bajada durante los próximos cinco meses, y viene motivada después de que el cuerpo policial, en el marco del Plan Nautilus, haya comprobado, en más de una ocasión, el incumplimiento de diversas normativas por parte del propietario del bar, situado en el número 3 de la calle de l'Empordà.

El propietario, entre otras infracciones, incumplía constantemente el horario de cierre, teniendo las puertas del negocio abiertas cuando no deberían estarlo. Además, el negocio funcionaba como bar musical y tenía instalados equipos de música, pero sin haber obtenido nunca el permiso para poder hacerlo. Esto generaba problemas de convivencia a los vecinos de esta calle, situada en el barrio de Pubilla Cases, que diariamente tenían que aguantar ruidos a altas horas de la noche.

El propietario también ofrecía cachimbas a los clientes sin tener ningún tipo de autorización para comercializar esta pipa de agua que sirve para fumar y no tenía la documentación obligatoria necesaria respecto a la póliza de seguro de responsabilidad civil. Ante los hechos, los agentes de la Guàrdia Urbana de l'Hospitalet de Llobregat no solo han cerrado durante cinco meses el establecimiento, sino que también han puesto una multa al responsable de 1.884 euros.

Plan Nautilus

Esta actuación se enmarca dentro del Plan Nautilus del Ayuntamiento de l'Hospitalet de Llobregat. Una operación que puso en marcha el consistorio, junto con la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra, con el fin de combatir los establecimientos —la mayoría de ellos de ocio nocturno— que no respetan aspectos importantes como, por ejemplo, la normativa vigente, las condiciones higiénico-sanitarias necesarias, la seguridad, la convivencia o el descanso vecinal.