La Policia Local de Castelldefels, en Barcelona, ha cerrado un centro de masajes por ofrecer masajes tailandeses sin haber obtenido ninguna licencia que permitiera realizar esta actividad. La trabajadora del establecimiento, según ha podido saber ElCaso.com, también ofrecía lo que se conoce como final feliz a sus clientes, es decir, una masturbación. La mujer, además, vive en el local que la policía ha cerrado, el cual tampoco dispone de cédula de habitabilidad.
Una queja lo destapa todo
La intervención en este local vino motivada por una queja ciudadana que alertaba a la policía de que en este establecimiento ofrecían un extra a la hora de acabar el masaje con un final feliz, es decir, una masturbación al cliente. Este viernes, 17 de abril, en el marco de la inspección de diferentes establecimientos del centro de Castelldefels, la Policía Local, junto con Inspección de Trabajo, se personó en el local.
Los agentes comprobaron que el establecimiento tenía licencia de centro de estética —es decir, que debería ofrecer servicios como, por ejemplo, depilaciones, exfoliantes o limpiezas de cutis—, pero que la actividad real era, supuestamente, de masajes tailandeses con final feliz, cosa que no está permitida dentro de este tipo de licencia. En el escaparate de la tienda también había zapatillas en exposición que estaban a la venta al público.
Hacía tiempo que el responsable de este negocio había abierto las puertas al público, aunque, según ha podido saber ElCaso.com, cerró temporalmente y hace unas semanas volvió a abrir. En el interior, los agentes de la Policía Local de Castelldefels no encontraron productos relacionados con la estética, sino únicamente aceite para hacer masajes a los clientes.
Inspección de Trabajo también ha impuesto una infracción al propietario del comercio porque la trabajadora de este centro de masajes tailandés no estaba dada de alta en la Seguridad Social. Además, la mujer vive dentro del local, que ha sido cerrado como negocio, pero que continúa siendo la vivienda de la trabajadora, a pesar de que no dispone de la cédula de habitabilidad.
Dos bates de béisbol y un hacha
La Policía Local de Castelldefels no solo inspeccionó este centro de masajes, sino que también entró dentro de 23 establecimientos más del centro de la ciudad. Los agentes intervinieron dos bates de béisbol y un hacha de dos locales que tenían licencia de bar ante la posibilidad de ser utilizados con intimidación. Además, la policía identificó a algunos trabajadores en situación irregular y detectó cuatro infracciones sanitarias en otros establecimientos. Aun así, la Policía Local de Castelldefels ha destacado que la mayoría de los establecimientos que se inspeccionaron cumplían con las medidas de seguridad y las condiciones sanitarias necesarias para poder funcionar de manera correcta.
