La Guardia Civil ha desarticulado una red de ciberestafadores que, operando desde un call center ubicado en Badalona, llegó a embolsarse más de un millón de euros suplantando a una entidad bancaria. La investigación que ha permitido desarticular la organización, bajo el nombre de operación Ibermellow, se inició en 2025 cuando se empezaron a recibir varias denuncias por fraude en Huesca y en todos los casos el patrón era muy parecido, usando el método smishing y vishing.

Suplantan una entidad bancaria para estafar un millón de euros

Lo primero que hacían los estafadores era enviar un mensaje SMS a las víctimas haciéndose pasar por su banco de confianza y les advertían que se habían hecho varios cargos en su cuenta corriente por un valor muy elevado. En el mismo texto dejaban un número de teléfono al que podían contactar para detener la transacción. A partir de aquí entraba en juego una segunda fase en la que los ciberdelincuentes pasaban del SMS a la llamada telefónica. Esta vez, el ciberdelincuente simulaba ser el gestor del banco y, con los datos personales de la víctima que ya habían conseguido previamente, las engañaban hasta que obtenían el control de las cuentas y podían hacer transferencias o pedir préstamos.

De esta forma llegaron a estafar a 43 personas —25 en Huesca, once en Zaragoza y siete en Teruel— a quienes sacaron más de un millón de euros. Una vez recibidas las denuncias, con la documentación presentada, los investigadores de la Guardia Civil pudieron seguir el rastro del dinero, que se iba moviendo de una cuenta a otra, hasta que averiguaron que se retiraban en cajeros automáticos de Barcelona, Madrid y Murcia. Los agentes pudieron identificar a varias personas que hacían de mulas económicas, así como a las personas que se encargaban de captarlas y las que hacían las extracciones para entregar el dinero a los líderes de la organización.

Un call center en Badalona que enviaba 100.000 SMS cada hora

Aunque solo hubo 43 víctimas, todas ellas en Aragón, la realidad es que los intentos que acababan sin éxito se multiplicaban por miles. Los ciberestafadores tenían montado un call center en la ciudad de Badalona con una capacidad técnica para enviar más de 100.000 mensajes por SMS cada hora. Con suficientes indicios recogidos, el pasado mes de marzo se realizó una primera intervención para desmantelar este espacio y también se hicieron registros en Terrassa, en la localidad madrileña de Carabanchel y en Cartagena (Murcia). El operativo acabó con la detención de cinco miembros de la cúpula de la organización y la intervención de 57.520 euros en efectivo, 365 tarjetas SIM, 176 tarjetas bancarias, 95 máquinas de envío masivo de SMS, 70 teléfonos móviles, documentación y numerosos artículos de lujo.

La investigación, sin embargo, siguió en marcha para destruir todo el sistema para blanquear el dinero que tenían distribuido por todo el Estado. Finalmente, en un segundo operativo, se arrestaron 24 personas y se investigan 57 más en diversas poblaciones de Barcelona, Girona y Tarragona, así como de A Coruña, Álava, Alacant, Ávila, Badajoz, Cantabria, Cádiz, Córdoba, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Málaga, Murcia, Ourense, Salamanca, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Toledo, Valladolid, València y Zaragoza.

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