La Ertzaintza ha detenido a los padres de una adolescente de 14 años a quien, después de quedarse embarazada de otro chico de 17, obligaron a casarse con un hombre de 27 años que también ha sido arrestado. Según apuntan desde el Departamento vasco de Seguridad, los progenitores "consintieron, facilitaron y permitieron" que la menor y el hombre que prácticamente le doblaba la edad "se unieran mediante un ritual matrimonial tradicional rumano". De hecho, una vez ya se habían casado, les habían permitido vivir con ellos en el mismo domicilio en Gernika, en Bizkaia.
Detenidos los padres y el hombre con quien la habían casado
Los investigadores se centran en intentar esclarecer el papel que tuvieron los padres en el enlace matrimonial, "la posible transferencia de control de la menor a otro hombre adulto" y si este había podido llegar a pagar dinero a cambio. A ambos, de 36 y 37 años, y que han quedado en libertad después de pasar a disposición judicial, se les acusa de tráfico de seres humanos con finalidad de celebración de matrimonio y de cooperadores necesarios en un delito de agresión sexual a menor de edad. Además, también se les investiga por un delito de omisión al considerar que debían garantizar el respeto hacia su hija y no han impedido el matrimonio.
Por su parte, el hombre con quien se había casado, y que ya tenía una orden judicial de detención y presentación ante los juzgados por otros delitos, está acusado de tráfico de seres humanos con finalidad de celebración de matrimonio y de agresión sexual a menor de edad. En su caso, ha sido dejado en libertad con la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del país, además de tener que presentarse obligatoriamente ante el juez cada semana. Por su parte, la menor, embarazada de cinco meses, ha quedado bajo custodia de los servicios forales de la Diputación de Bizkaia para garantizar su seguridad y protección.
Buscan al padre del bebé
Con los padres y el marido detenidos, la Ertzaintza mantiene la investigación en marcha para buscar al padre del bebé que la adolescente está esperando. Aunque también se trata de un menor de edad, de 17 años, el hecho de que la chica solo tenga 14 —por debajo de los 16 que marca la ley— hace que se considere como un posible delito de agresión sexual a menor. Por ahora, todavía no ha podido ser localizado.