Barcelona ha sido el punto final de la huida de unos ladrones muy violentos que venían de cometer más de una decena de robos a personas mayores en la ciudad de Palma. El último de los asaltos, y el más sonado, tuvo lugar la madrugada del pasado sábado, sobre las cinco menos cuarto de la mañana, cuando tres jóvenes entraron por la fuerza en casa de un hombre de 88 años. Una vez en el interior, lo revolvieron todo y arrancaron la cadena de oro a la víctima mientras estaba durmiendo tan tranquilamente en su cama. Fruto del tirón, el hombre sufrió lesiones en el cuello, mientras que los ladrones pudieron huir con el botín.
Cazados cuando huían hacia Barcelona
Después de recibir la denuncia de los hechos, el Grupo de Atracos de la Policía Nacional abrió una investigación para encontrar a los autores, que pudieron ser identificados gracias a las cámaras de seguridad que había instaladas en la vivienda. Los investigadores descubrieron que los tres individuos ya se habían marchado de Mallorca en dirección a Barcelona. Dos de ellos lo habían hecho en avión y en esos momentos todavía no habían aterrizado en la capital catalana, así que se montó rápidamente un dispositivo en el aeropuerto de El Prat y se les pudo arrestar con 3.500 euros en efectivo encima.
El tercer implicado, en cambio, optó por marcharse en ferry y a estas horas todavía no se le ha podido localizar ni detener. Paralelamente, se detuvo en Palma a una tercera persona, de quien no se ha facilitado edad ni nacionalidad, como tampoco de los ladrones, que había comprado la cadena de oro que le habían robado a la víctima pocas horas antes. Está acusado de un delito de receptación, mientras que la joya ha sido recuperada y devuelta a su legítimo propietario.
Ya habían roto la muñeca a una mujer mayor
Más allá del robo en casa del hombre mayor, los agentes los pudieron relacionar con una docena de casos más que estaba investigando el Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Oeste. Se trataba de doce robos mediante tirones en la vía pública para arrancar cadenas y pulseras de oro en los barrios de Son Cotoner, El Fortí y Camp de Serralta de Palma. Siempre buscaban personas de más de 80 años y que no hubiera nadie cerca, fuera en calles con pocos testigos o cuando entraban en los portales de sus edificios. Los ladrones usaban mucha violencia, hasta el punto de que en uno de los casos llegaron a fracturarle la muñeca a una mujer mayor. De momento, la investigación continúa abierta para intentar detener al tercer ladrón y averiguar si están implicados en más robos parecidos.