Los Mossos d'Esquadra han detenido a un ladrón que se dedicaba a ir por los parkings de los bloques de pisos de Lleida robando en el interior de los coches aparcados. Fue a principios del pasado mes de julio cuando la policía catalana empezó a recibir denuncias de varios robos en vehículos, todos en un mismo aparcamiento comunitario de un gran edificio situado entre el paseo Onze de Setembre y la calle de Mart. En pocos días, se acumularon hasta doce denuncias. Los agentes abrieron una investigación y comprobaron las imágenes de las cámaras de seguridad del parking, pero no se pudo identificar al autor de los hechos.

Lo paran por la calle, pero no lo pueden detener

Aun así, se difundió la descripción del ladrón entre los policías que patrullan por Lleida y, al cabo de unos días, unos agentes fuera de servicio vieron a un hombre que se parecía mucho en una calle cercana al aparcamiento. Alertaron a sus compañeros y una patrulla uniformada fue hasta el lugar para identificarlo. El individuo ya contaba con antecedentes por robos y, al registrarlo, le encontraron una herramienta de las que se utilizan para romper los cristales de los coches y el mando a distancia para abrir la puerta del parking donde se habían producido los asaltos. Así pues, se le decomisaron las dos cosas, pero no pudo ser detenido porque no llevaba ningún objeto sustraído encima y no podían probar que era el ladrón.

La investigación siguió en marcha para recoger más pruebas que acreditaran que era el hombre que buscaban, aunque consiguieron que desde entonces los robos en este aparcamiento se detuvieran. No obstante, se produjeron tres robos más en el aparcamiento comunitario de otro edificio de la calle Pius XII. Esta vez, las imágenes de las cámaras de seguridad sí que permitieron confirmar que se trataba del mismo ladrón, un hombre de 44 años de quien no se ha facilitado la nacionalidad, y el pasado 3 de agosto pudo ser detenido en la plaça del Dipòsit de Lleida.

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