Autopistas y autovías amplias y con muchos carriles se han convertido para algunos conductores en sus circuitos, superando con creces la máxima velocidad permitida. Hay algunos, incluso, a quienes pueden pillar dos veces en poco tiempo y en el mismo lugar por ir mucho más rápido de lo que deberían. Esto es lo que ha pasado en la A-7, a la altura de Miami Platja, en el término municipal de Mont-roig del Camp (Tarragona), donde han pillado al mismo conductor dos veces en menos de una hora.

Los hechos tuvieron lugar el pasado lunes, en un control que los agentes de Tráfico de los Mossos d'Esquadra tenían montado en el punto kilométrico 1136, en un tramo donde la máxima velocidad permitida está limitada a 120 km/h. A las 08:45 horas, el radar de la patrulla detectó un coche, un Volkswagen Golf de casi 25 años de antigüedad, circulando a 173 km/h. En aquel momento, por las circunstancias del tráfico, no pudieron detener el vehículo, aunque tenían sus datos para denunciarlo más tarde. No obstante, a las 09:47 horas, 53 minutos más tarde, se volvió a captar el mismo coche excediendo la velocidad, ahora a 185 km/h, aún más rápido que la primera vez. En este caso, sí que se le pudo detener y se le informó que estaba denunciado por dos infracciones de exceso de velocidad.

Varias denuncias por exceso de velocidad en los últimos días

El caso de la A-7 en Miami Platja no es el único de los últimos días. El mismo lunes, en Vilanova de la Barca, en el Segrià, se denunció penalmente a dos conductores por circular por la C-13z, la carretera que atraviesa la población, a 121 km/h y 138 km/h en un tramo limitado a 50 km/h. Se trata de los dos casos más graves de un operativo especial impulsado por los Mossos a raíz de las quejas vecinales y de las autoridades locales y que ha terminado con 134 conductores denunciados en varios controles en el mismo punto durante dos semanas. Por otra parte, este miércoles, en la AP-7, a la altura de l'Aldea, en el Baix Ebre, detuvieron a los conductores de dos vehículos de alta gama, un Porsche y un BMW, con matrícula extranjera, que circulaban a 210 km/h y 222 km/h en un tramo limitado a 100 km/h.