Imagina ir a casa de alguien, abrir la nevera y, dentro de los briks de leche, encontrarte decenas de teléfonos robados y preparados para ser vendidos otra vez. Esta era la técnica de nueve personas de Viladecans, en Barcelona, para esconder los móviles que robaban en Sabadell y en l'Hospitalet de Llobregat. Los Mossos d'Esquadra han detenido a cinco de los miembros de este grupo criminal y han denunciado a cuatro individuos más. Además, en el momento de la detención, que tuvo lugar este miércoles, 15 de abril, registraron los dos domicilios que usaban los investigados como punto logístico y encontraron 69 teléfonos móviles y más de 82.000 euros. 

Material que la policía intervino / Mossos

La Unitat d'Investigació (UI) de Esplugues de Llobregat comenzó las pesquisas en mayo del año 2025. Los agentes realizaron tres entradas en tres casas particulares, donde detuvieron a dos personas implicadas en el robo de teléfonos. También intervinieron varios móviles, de los cuales extrajeron los datos y, después de analizarlos, pudieron confirmar que había otras personas implicadas en la banda criminal.

Viviendas en Viladecans 

Fruto de la investigación, los Mossos d'Esquadra identificaron al resto de ladrones que formaban parte del grupo y descubrieron que tenían dos inmuebles en Viladecans que usaban como punto logístico cuando asaltaban y robaban los teléfonos móviles de las víctimas. En el interior de las viviendas guardaban los teléfonos móviles que robaban y el dinero que conseguían después de venderlos. 

Finalmente, este miércoles, 15 de abril, los agentes realizaron dos entradas simultáneas en las viviendas, donde localizaron 69 teléfonos y 82.350 euros en efectivo. Los Mossos d'Esquadra, al realizar el registro de los domicilios, descubrieron que el grupo criminal escondía los móviles en cartones de leche que habían vaciado previamente. Aun así, la policía catalana informa que en el momento del registro no había ningún aparato escondido en ningún cartón. 

Ante los hechos, la policía catalana detuvo a cinco hombres, de entre 22 y 36 años y sin antecedentes policiales —cuya nacionalidad no se ha comunicado—, acusados de ser los supuestos autores de los delitos de receptación, de estafa y de pertenencia a grupo criminal. Además, los investigadores denunciaron a cuatro personas más, implicadas en estos hechos delictivos.