Los Mossos d'Esquadra han desmantelado este martes, 20 de octubre, una plantación de marihuana en un chalé de Sant Just Desvern donde uno de los responsables, de nacionalidad española, según ha podido saber la redacción de ElCaso.com, tenía dos trabajos muy diferentes: por un lado, cuidar la droga y, por el otro, cuidar a su madre, una mujer de 92 años que necesitaba que alguien se hiciera cargo de ella. En este domicilio no solo vivían madre e hijo, sino que también estaba instalado un segundo camello, de nacionalidad italiana, que también acabó arrestado.

Más de 700 plantas y la luz pinchada

Los investigadores de la comisaría de Mossos d'Esquadra de Esplugues abrieron el caso después de que los agentes de la Policía Local de este municipio del Baix Llobregat realizaran una actuación en una casa cercana, meses antes, y detectaran algo extraño. Fruto de las gestiones, este martes, los Mossos d'Esquadra montaron un dispositivo para entrar en el domicilio, en el que participaron los agentes de la Unitat d'Investigació (UI), de la Unitat de Seguretat Ciutadana (USC) y del Àrea Regional de Recursos Operatius (ARRO).

La casa tenía un sótano, donde los Mossos d'Esquadra encontraron tres habitaciones que contenían un total de 715 plantas de marihuana. En la planta superior, los camellos tenían una instalación diseñada para secar los cogollos, con un sistema eléctrico y alfombras térmicas. Los agentes decomisaron 2.800 euros en efectivo, una pistola eléctrica y básculas de precisión. Los investigadores confirmaron también que los individuos habían pinchado la luz, aunque se desconoce cuánto dinero han defraudado a la compañía eléctrica.

La detención queda sin efecto

Ante estos hechos, los Mossos d'Esquadra detuvieron a los dos individuos, acusados de ser los supuestos autores de un delito contra la salud pública. Según ha podido saber la redacción de este medio, los dos camellos tenían una vida muy tranquila, no tenían ningún antecedente previo y nunca habían levantado ninguna sospecha. Además, los agentes dejaron a la madre de uno de los dos arrestados, de 92 años, en calidad de investigada.

En cuanto al hombre de nacionalidad española, el hijo de la anciana, su detención quedó sin efecto porque tenía la obligación de tener que hacerse cargo de su madre. Esto no quiere decir que no haya delito, sino que no pasó a disposición judicial y deberá presentarse en el juzgado cuando le sea requerido. En cuanto al otro individuo, de nacionalidad italiana, fue trasladado a la comisaría y también quedó en libertad tras declarar ante el magistrado en funciones de guardia.

Imagen de la conexión fraudulenta a la red eléctrica / Mossos