Algunos delincuentes, una vez son pillados por la policía, en vez de entregarse, intentan aferrarse a cualquier oportunidad para escapar y evitar acabar esposados. Es el caso de un camello de Constantí que, una vez que la policía entró en su casa con la finalidad de desmantelar una plantación de marihuana, este martes, 28 de julio, empezó a saltar entre los tejados de sus vecinos hasta que, finalmente, la policía, gracias a la colaboración ciudadana, lo pudo detener, acusado de ser el supuesto autor de un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico.
Los vecinos ayudan a detenerlo
La Policía Nacional abrió una investigación después de recibir una denuncia anónima que informaba de que en el interior de esta casa, situada en el centro de este pequeño pueblo de poco más de 7.000 habitantes de Tarragona, se hacía alguna actividad ilegal relacionada con la droga. Los agentes de la Brigada Provincial de la Policía Judicial, gracias a las gestiones que hicieron, también con la compañía eléctrica, que informó a los policías de que el camello había pinchado la luz, pudieron confirmar la sospecha: en el interior de la casa el hombre tenía una plantación de marihuana.
Ante las sospechas, la policía hizo una entrada con autorización judicial en el domicilio y el camello, al saber de la presencia policial, consiguió salir por una ventana posterior de la casa, llegando a los tejados de las casas vecinas. Según ha podido saber la redacción de ElCaso.com, el inmueble, que consta de tres plantas, se encuentra en el casco antiguo de Constantí, donde las manzanas de los domicilios hacen que estén conectadas entre ellas, hecho que permitió al hombre escaparse por el laberinto que formaban los tejados.
La huida, sin embargo, no duró mucho tiempo. Algunos de los agentes hicieron un perímetro rodeando la manzana donde estaba la vivienda del camello y otros empezaron a perseguirlo, trepando también por la ventana y siguiendo su recorrido. Los vecinos, ante la sorpresa, ayudaron a la Policía Nacional a situar dónde se encontraba el hombre hasta que, finalmente, lo pudieron detener.
Se trata de un chico de 26 años, de nacionalidad albanesa y sin antecedentes policiales, que se encontraba dentro del Estado español en situación irregular, según ha podido saber ElCaso.com. Este miércoles, 29 de julio, el individuo ha pasado a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia. El magistrado ha ordenado su ingreso en prisión provisional.
Más de 1.600 plantas
En el registro, la policía encontró 1.671 plantas de marihuana, 18,952 kilogramos de cogollos y herramientas para poder llevar a cabo la plantación, que funcionaba perfectamente y estaba preparada para ser recolectada, empaquetada y distribuida. No ha trascendido, sin embargo, cuántos euros ha llegado a estafar al hombre a la compañía de luz, una acción, la de tener la luz pinchada, que supone un peligro, no solo en el domicilio, donde puede haber un incendio, sino también para los vecinos, que tienen que sufrir cortes de luz de manera constante.
Las 1.671 plantas estaban distribuidas en dos de los pisos de la casa, que hacía meses que había sido alquilada. El camello había montado un sistema de poleas en el hueco de la escalera para desplazar objetos pesados. En otra habitación, el individuo secaba las plantas y en otra guardaba una cisterna con agua para el riego. El domicilio también contaba con un sistema de filtros para evitar que el olor tan característico que hace esta droga se detecte desde el exterior.
La redacción de este medio ha podido saber, de fuentes policiales, que el individuo actuaba solo, pero que forma parte de una organización criminal que controla numerosas plantaciones de marihuana para después vender la producción a otros países de Europa. El camello, que en el argot policial recibe el nombre de jardinero, vivía en el domicilio donde había la plantación, que hacía meses que estaba alquilada, y se encargaba de cultivar la marihuana. En el registro, los agentes también localizaron una libreta donde había, de manera detallada, anotaciones de cuándo se habían regado las plantas, el análisis del agua y el tiempo de exposición a la luz artificial, entre otras cosas.
