Los ladrones actúan a diestro y siniestro, y ya no estamos seguros ni lavando la ropa. Esto lo ha demostrado un delincuente en Tordera, en el Maresme, que se dedicaba a saquear lavanderías. Finalmente, el ladrón, un hombre de 34 años, vecino de Sant Celoni, ha sido cazado por la policía gracias a las cámaras de seguridad del establecimiento donde robaba. En total se había llevado 863 euros de la recaudación de las máquinas, dinero que los agentes han podido recuperar. El hombre, del cual no se ha revelado la nacionalidad, ya tenía pendiente una orden de detención precisamente por otro robo en uno de estos locales.
La Policía Local de Tordera recibió un aviso por parte del propietario de una lavandería del municipio. El hombre les explicó que, a través de las cámaras de seguridad, vio cómo una persona forzaba la caja del establecimiento y se llevaba el dinero que había dentro. El propietario dio una descripción del hombre que habían captado las cámaras y los policías salieron a buscarlos. Al cabo de un rato, vieron a un hombre que encajaba perfectamente con la descripción que les habían dado y lo detuvieron. Cuando lo registraron, le encontraron encima un total de 863 euros, el dinero que había desaparecido de la recaudación de lavadoras y secadoras que se guardaba en la caja de la lavandería. Además, los policías vieron que no era la primera vez que el ladrón realizaba un asalto de ese estilo, ya que tenía una orden de detención pendiente por robos en lavanderías.
Los vecinos, el gran aliado de la policía
Esta no ha sido la única vez esta semana que la colaboración ciudadana ha servido a los policías del municipio del Maresme. Un vecino del barrio de Sant Daniel avisó a la policía porque vio un coche que rondaba por la zona, observando las casas de forma sospechosa. Con la ayuda de los Mossos, los agentes localizaron y detuvieron a los dos ocupantes del vehículo. Al identificarlos, vieron que ambos tenían antecedentes por delitos contra el patrimonio, y registrando el coche encontraron herramientas y enseres que se acostumbran a utilizar para cometer robos. Además, el conductor del vehículo no tenía el permiso de conducir.