La Policía Nacional ha detenido a seis personas relacionadas con el tráfico de drogas, específicamente, cocaína. Los detenidos habían montado todo un sistema para facilitar el trabajo tanto de los vendedores como de los clientes. Como si se tratara de Glovo, los narcotraficantes recibían los pedidos por teléfono y enviaban un repartidor a entregar la droga, fuera la hora que fuera. La cocaína se movía por las calles de Ferrol, en La Coruña, pero uno de los detenidos fue atrapado en Rubí, en el Vallès Occidental, donde también tenía una plantación de marihuana. La Policía Nacional no ha revelado más información sobre los detenidos, como la edad, la nacionalidad o los antecedentes.
Los hechos tuvieron lugar el día 21 de enero, pero la operación comenzó a mediados de 2025. El Grupo de Estupefacientes de la Comisaría Local de Ferrol - Narón, con la colaboración de la Unitat de Droga i Crim Organitzat (UDICO) de Barcelona, comenzó a investigar la situación después de que algunos ciudadanos avisaran a la policía del tráfico de drogas que invadía las calles del barrio del Inferniño de la ciudad gallega. Los agentes descubrieron cómo funciona el sistema de los narcotraficantes: los pedidos llegaban al teléfono de uno de ellos y este enviaba un repartidor, en patinete eléctrico o coche, para reunirse con el cliente y entregarle la droga, fuera la hora que fuera.
Más de 10.000 dosis de cocaína
Los policías pudieron detener a los traficantes, uno de los cuales ha entrado ya en prisión, y desactivar seis puntos de venta que utilizaban habitualmente. El grupo, sin embargo, no se lo puso fácil, ya que cambiaban de vendedores cada dos o tres meses para evitar que los atraparan. Aun así, la policía ha podido capturar a los delincuentes y dar un fuerte golpe contra la organización, aunque no se descartan más detenciones en un futuro. A uno de los detenidos lo han encontrado en Rubí, donde tenía una plantación de marihuana con tres trabajadores que también han quedado arrestados. Los resultados de la operación hablan por sí solos. En total, se han intervenido más de 10.000 dosis de cocaína, preparadas para la venta individual, unos 60.000 euros y tres coches.