Entre el 23 y el 27 de septiembre se han celebrado en Barcelona las fiestas de la Mercè, la patrona de la capital catalana. Este tipo de actos están pensados para pasárselo bien y desconectar, pero nunca faltan los delincuentes que aprovechan que la gente tiene la guardia baja para causar problemas. Este año, la Guardia Urbana de Barcelona y los Mossos d'Esquadra han mantenido un dispositivo de vigilancia y seguridad que ha permitido que la fiesta mayor se saldara, según fuentes del Ayuntamiento, "sin incidencias destacables". Aun así, se han llevado a cabo más de una cincuentena de detenciones, la gran mayoría por robos, con contadas agresiones y algunos problemas relacionados con drogas.

El Ayuntamiento explica que el dispositivo policial que se ha organizado entre diferentes cuerpos de emergencia ha permitido que los actos programados se pudieran llevar a cabo sin grandes complicaciones, proteger los espacios y mantener segura a la ciudadanía. Gran parte de este éxito se debe a los dispositivos preventivos para detectar armas blancas, objetos punzantes y otros elementos peligrosos que se pueden utilizar para amenazar o agredir personas, así como a las medidas vinculadas para prevenir delitos contra la libertad y la indemnidad sexual.

La Mercè se salda con 53 detenidos

Según el recuento oficial del Ayuntamiento, se ha detenido a un total de 53 personas durante las fiestas de la Mercè. La grandísima mayoría de los detenidos, un total de 46 (86,8 %) están acusados de delitos relacionados con el patrimonio, como hurtos o robos. Los otros tienen una proporción mucho más baja, y destaca la casi ausencia de agresiones. Solo se detuvo a dos individuos (3,8%) por delitos contra las personas, y dos más que tenían órdenes de detención y requerimientos judiciales pendientes. El resto de las detenciones, tres en total, un 5,7%, estuvieron relacionadas con delitos contra la salud pública relacionados con las drogas.

También se ha puesto a prueba un sistema de Punt Lila en los teléfonos que, a través de pulseras y llaveros con tecnología NFC, permiten activar una alerta de emergencias discretamente desde el móvil y alertar de una posible situación de peligro. En definitiva, esta edición de la Mercè, según el balance inicial, se ha podido celebrar y disfrutar sin ningún incidente grave gracias a la labor de la policía.