La policía aduanera de Francia ha detenido a un hombre procedente de Catalunya que quería cruzar la frontera cargado con más de un millón de euros en cocaína. A pesar de los intentos del individuo, del que no se ha revelado más información, de esconder las sustancias ilegales, lo han pillado y le ha caído un buen castigo. El individuo ha sido condenado a cuatro años de prisión, una década sin poder entrar en Francia y una multa de 720.000 euros.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 30 de septiembre. Un hombre llegó a la frontera entre Catalunya y Francia que hay en el Pertús, durante un control en la autopista A9, para intentar acceder al país vecino, como muchos otros visitantes. El individuo, sin embargo, no tenía intención de hacer turismo, sino que buscaba colar un montón de cocaína en el territorio. Cuando los agentes le preguntaron por qué motivo quería entrar en Francia, el hombre dijo que su objetivo era ir hasta Serbia para visitar a unos familiares que vivían allí, pero el personal de aduanas no se lo creyó y decidió registrar el vehículo, una decisión que resultó acertada.
Hallan la droga en un compartimento secreto
Los agentes detectaron algunos problemas en el coche y decidieron analizarlo más a fondo. Durante este registro a conciencia encontraron un compartimento oculto bajo la parte de los asientos traseros del vehículo, y en aquel espacio escondido había un montón de paquetes sospechosos, unos quince. El personal pudo comprobar que dentro había cocaína y, al pesarlos, vieron que en total había unos 16 kilos, una cantidad que tiene un valor que supera el millón de euros en el mercado negro.
El hombre quedó bajo custodia aduanera y, posteriormente, pasó a manos de la Oficina Antiestupefacientes (OFAST) de Perpiñán. Unos días más tarde, el 5 de octubre, el delincuente pasó por los juzgados y se lo condenó a cuatro años de prisión con una multa de 720.000 euros, además de la prohibición de entrar en Francia durante diez años.
