Los Agents Rurals han puesto fin a la investigación que han llevado a cabo durante más de un año para saber quién había detrás del envenenamiento de nueve animales: seis cuervos y tres buitres, que aparecieron muertos en una zona agrícola de Sant Martí d'Albars, un municipio de tan solo 135 habitantes del Lluçanès. El primer animal que fue encontrado sin vida apareció a principios del año 2025, cuando los agentes rurales, gracias a la alerta de un ciudadano, localizaron un buitre muerto en una riera de la zona. 

Un cuervo muerto
Un cuervo muerto / Agents Rurals 

A partir de aquí, gracias a un dispositivo de vigilancia que activaron los Agents Rurals con el Grup Especial de Verins i Antifurtivisme (GEVA), aparecieron muertas ocho aves más. El individuo, supuestamente, dejaba comida con veneno para los pájaros que, una vez que se lo comían, morían. Finalmente, los efectivos detuvieron al hombre, a quien cazaron in fraganti mientras colocaba una de estas trampas. No se ha comunicado, sin embargo, por qué lo hacía, así como tampoco la edad, la nacionalidad ni los antecedentes del arrestado. 

Condenado el año 2011

El hombre, que ya fue condenado por hechos similares hace quince años —es decir, el año 2011—, y que ha causado la muerte de especies protegidas, está acusado ahora de ser el supuesto autor de un delito contra la fauna. Este delito se puede castigar con una pena de prisión de entre seis meses y dos años o con una multa de entre ocho a 24 meses. Además, el hombre también podría ser inhabilitado para el ejercicio profesional y para la caza por un período de entre dos y cuatro años.

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