Los ladrones ya no tienen escrúpulos a la hora de elegir a sus víctimas. Pueden asaltar tanto a una anciana que apenas puede caminar como a una mujer que está paseando a su hijo con el cochecito. Esto último es lo que este martes, 24 de marzo, tuvo lugar en la ciudad de Girona, concretamente en el barrio de Santa Eugènia. Era hacia las siete menos cuarto de la tarde cuando esta madre iba con el niño pequeño por la calle y, de repente, notó que alguien le metía la mano en el bolsillo y le robaba el teléfono móvil. Inmediatamente, se dio la vuelta y vio cómo había dos jóvenes que estaban gritando.
Unos testigos salen detrás de los ladrones para atraparlos
Uno de los hombres quiso dejar el móvil encima de una ventana, pero cuando la mujer fue a cogerlo, el otro individuo empezó a amenazarla e intimidarla para que no lo cogiera. Ella dio un paso atrás ante el temor de que la pudieran agredir y los dos ladrones pudieron huir con el dispositivo. Unos testigos que habían presenciado el robo, sin embargo, salieron corriendo detrás de los dos delincuentes para intentar atraparlos. Al cabo de un rato, una de estas personas volvió con el teléfono móvil y se lo dio a la mujer, explicándole que uno de los ladrones lo había acabado tirando mientras lo perseguían.
En cuanto a los delincuentes, pudieron ser atrapados y retenidos por los testigos hasta que la Policía Municipal de Girona, alertada de la situación, se desplazó al lugar de los hechos. Ambos ladrones, dos hombres de 30 y 32 años, de quienes no se ha facilitado la nacionalidad, quedaron detenidos como presuntos autores de un delito de robo con violencia. Afortunadamente, en este caso, tanto la madre como su hijo pequeño resultaron ilesos y la valiente actuación de los testigos permitió que se acabara recuperando el móvil y deteniendo a los ladrones, que hasta ahora no contaban con antecedentes policiales.