Madrid ha sido el escenario de un robo de película que pone los pelos de punta y ha causado que los cuerpos de policía pongan el grito en el cielo por la poca seguridad que tienen sus propios convoyes. Un grupo de ladrones ha asaltado un camión de la Policía Nacional que iba cargado con cientos de pistolas Taser destinadas a los agentes de Madrid. Los delincuentes han conseguido llevarse el material, causando momentos de auténtico terror, pero por suerte la Guardia Civil intervino y pudo recuperar el material y todo quedó en un susto, pero la situación ha dejado bien claro que ni siquiera los cuerpos de seguridad van bien protegidos.
Los hechos tuvieron lugar en la carretera M-697, que une Colmenar Viejo con la capital española. Mientras se transportaba la carga policial, un grupo criminal interceptó el camión, consiguió robar las pistolas Taser y huyó de allí. Después de los hechos, se activó la Guardia Civil y abrió una investigación para descubrir quiénes eran los autores de los hechos, capturarlos y recuperar la carga robada, un material que, en manos de delincuentes, era extremadamente peligroso.
Recuperan las armas
Afortunadamente, los investigadores pudieron encontrar las pistolas robadas y las recuperaron, asegurándose de que los delincuentes no tuvieran cientos de pistolas Taser para herir a los ciudadanos. Después de esto, la situación se normalizó y se entregó la carga donde tocaba, pero los cuerpos policiales encuentran incomprensible que un traslado de armas vaya sin prácticamente ningún tipo de seguridad ni escolta teniendo en cuenta el peligro que representan estas armas en las manos equivocadas, como las de una organización criminal. Las pistolas Taser son armas no letales, pero se pueden modificar para incrementar la carga eléctrica y pueden causar problemas aún más graves, como la muerte.