Los Mossos d'Esquadra investigan la agresión a un niño de 11 años que se produjo el pasado martes en una escuela de Cervera, en la Segarra (Lleida). Los hechos sucedieron después de una actividad en clase en que la víctima dijo que no jugaría con dos de sus compañeros y estos, al cabo de un rato, cuando ya habían salido del aula, lo arrinconaron y lo empezaron a golpear hasta que otro alumno los pudo separar para evitar que todavía le hicieran más daño. Al llegar a casa, el niño se lo explicó a sus padres y lo llevaron a un CAP, donde le hicieron pruebas y confirmaron que tenía lesiones leves tanto en la cabeza como en las piernas. 

Ante estos hechos, los padres del menor fueron a la comisaría a denunciarlo a los Mossos d'Esquadra, que han abierto una investigación para esclarecer los hechos. La denuncia, además de contra los dos agresores, también va dirigida hacia el centro educativo al considerar que actuó con mala praxis, ya que después de la agresión la profesora se limitó a decir a los niños que se tenían que comportar, según explicó la víctima. De hecho, la agresión de esta semana es solo el último capítulo de un acoso que los dos agresores están haciendo desde hace tiempo, motivo por el cual la víctima había dicho que no jugaría con ellos, lo que desencadenó el nuevo ataque.

Un acoso al menor que ya dura dos años

Según los padres del niño de 11 años, tal como detalla el diario Segre, los dos agresores lo acosan desde hace dos años. Lo que en un principio eran insultos y menosprecios fue a más con el paso del tiempo y se extendió más allá de la escuela hasta el punto de que continúa cuando se lo encuentran en cualquier punto de la calle. Los padres, sin embargo, se quejan de que, a pesar de reunirse en varias ocasiones con los tutores y la dirección del centro, el acoso continúa y no se ha hecho nada para evitarlo.