Los Mossos d'Esquadra han detenido a un ladrón en Reus que ha causado problemas en todo el Camp de Tarragona con su cómplice, que, según confirman los Mossos d'Esquadra, todavía no ha sido detenido. El individuo, un hombre de 38 años, con una cuarentena de antecedentes previos, fue acusado de seis delitos de hurto, ocho de daños, uno de robo con violencia e intimidación y uno de conducción temeraria; sin embargo, a pesar de esta colección de delitos y sus antecedentes previos, ha quedado en libertad después de pasar por los juzgados. Los Mossos d'Esquadra no han revelado la nacionalidad del detenido.
Todo empezó el mes de septiembre, después de que a los Mossos les llegaran varias denuncias por robos de catalizadores en el Alt Camp y la Conca de Barberà que parecían estar relacionados, ya que encajaban en tiempo, zona e incluso manera de actuar. Los responsables de estos hechos buscaban vehículos aparcados, fuera en la calle o en recintos, y cortaban los tubos de escape para robar los catalizadores. El primero de los casos tuvo lugar el día 26 de septiembre en un taller de l'Espluga de Francolí. Dos hombres se colaron en una zona de aparcamiento con un coche y, una vez allí, robaron los catalizadores de dos furgonetas.

Pillados por la cámara
Los ladrones se fueron muy contentos con el botín, pero no se dieron cuenta de un detalle que les acabaría pasando factura. En el lugar había una cámara de seguridad que les grabó las caras y captó cómo cometían los robos. En el vídeo también se podía ver cómo habían conseguido sacar el catalizador: los hombres utilizaron una sierra de sable para cortar el tubo y se llevaron el objeto que buscaban en una bolsa. Este fue el inicio, pero no el único delito. En tan solo dos días, entre el 5 y el 6 de octubre, tuvieron lugar cuatro robos más, todos idénticos al primero, en el Pla de Santa Maria. En uno de los hechos, el propietario de un coche vio a los ladrones mientras le robaban el catalizador, pero no pudo evitarlo porque uno de los delincuentes lo amenazó para poder huir.
Poco después, diversas patrullas de los Mossos d'Esquadra encontraron el coche de los ladrones circulando por Valls, e intentaron detenerlo. El conductor, sin embargo, no hizo caso a la policía y huyó a gran velocidad por las calles de la capital del Baix Camp. Los policías no pudieron atrapar al fugitivo, pero gracias a sus gestiones pudieron relacionar el vehículo no solo con los hechos de l’Espluga de Francolí, sino que también pudieron vincular a los investigados con dos robos más en Valls y Figuerola del Camp.
Finalmente, el miércoles 21 de octubre, pudieron cazar a uno de los ladrones en Reus y localizar el vehículo implicado. Dentro del coche, encontraron diversas herramientas, dos recipientes con gasolina y una caja con hojas de recambio para una sierra de sable, la herramienta que permitía cortar los tubos de escape. El hombre quedó detenido, pero la investigación aún no se ha cerrado, ya que el cómplice continúa libre y, además, podría ser que participaran en más robos que aún no se conocen. El detenido pasó el jueves a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valls, pero lo dejaron en libertad a pesar de su historial.