Un joven británico denunció a un hotel de Magaluf por las lesiones que sufrió tras caerse mientras hacía balconing. El turista alegaba que por culpa de un resbalón en la zona de la piscina del alojamiento se había fracturado la clavícula y al menos una costilla. Según avanza el Diario de Mallorca, un vídeo compartido a través de las redes sociales reveló que todo formaba parte de un plan para conseguir que el hotel le costeara al chico el caro tratamiento médico.

Aterrizaje

Los hechos tuvieron lugar el pasado lunes 10 de junio en uno de los alojamientos de la zona de Magaluf. Un joven que se hospedaba en el hotel decidió subirse a una barandilla y lanzarse desde la altura de un primer piso con la intención de aterrizar sobre la copa de unos árboles. El salto no salió como había planeado y el chico se escurrió entre las ramas y acabó impactando violentamente contra el suelo. A causa del golpe, el turista se fracturó la clavícula y al menos una costilla.

Con el objetivo de que los gastos del costoso tratamiento médico corrieran a cargo del alojamiento, el joven denunció al hotel y aseguró que sus lesiones se habían producido tras un resbalón en la zona de la piscina. Según el mismo medio, la factura de las curas que precisa el turista asciende a casi 37.000 euros.

Engaño

Ante la reclamación del huésped, el hotel puso el caso en manos de una aseguradora para que investigara la verosimilitud de los hechos que relataba el chico. La investigación dio con un vídeo compartido a través de las redes sociales en el que se podía ver como el joven saltaba desde una barandilla del alojamiento hasta la copa de un árbol y acababa escurriéndose entre las ramas e impactando contra el suelo, donde quedaba malherido.

Con las imágenes como prueba, el alojamiento ha decidido denegar la reclamación del joven y no va a pagarle el costoso tratamiento médico tras la caída haciendo balconing.