Las mujeres desnudas desaparecerán de los camiones de la empresa Benavent Transportes Frigoríficos, una compañía de Alcázar de San Juan, en Ciudad Real. No lo harán por una repentina conversión al feminismo, sino todo lo contrario: porque los ha obligado a un juez.

Lo ha dictaminado, de hecho, el juzgado de instrucción y de primera instancia número 4 de Ciudad Real, que pide que se retiren unos vinilos que "adornaban" los camiones de la empresa con la imagen de una chica rubia, sonriendo, con los pechos al aire y enseñando el culo. Lo ha hecho después de una denuncia de la Asociación de Usuarios de la Comunicación, presentada el año 2016 para considerar estos adhesivos publicidad sexista.

La imagen que lucían los camiones, según el juez Carlos Ordóñez, "fomenta y anima el estereotipo de la mujer objeto", a más de considerar que "no puede estar calificada nunca como exaltación de la belleza" sino, más bien, "una imagen denigrante propia de carteles anunciadores de páginas de contactos sexuales o evocadoras de clubs de carretera rancios".

camiones benavent

Todos los camiones de la empresa están decorados con la misma imagen de una mujer desnuda / BTF

"Es una manera de decorar los camiones exaltando la belleza, no entiendo a quién no le puede gustar"

Un extremo que no comparte el propietario de la empresa. Rafael Benavent asegura que llevaba 17 años colocando imágenes de mujeres desnudas en sus camiones, y defiende que "no es un reclamo publicitario, sino una manera de decorar los camiones exaltando la belleza". Benavent adelanta que recurrirá la sentencia y que no retirará la imagen: "a mí, me gusta que estén", y lo justifica: "no entiendo a quién no le puede gustar".

El uso de imágenes vejatorias, ilícito

La sentencia recopilación que el artículo 3 de la Ley General de Publicidad considera ilícita la utilización de imágenes que atenten contra la dignidad de la persona o que vulneren los valores y derechos reconocidos en la Constitución.

Eso incluye los anuncios que "presenten a las mujeres de manera vejatoria o discriminatoria, utilizando su cuerpo como un objeto desvinculado del producto que se quiere promocionar."

La asociación que presentó la denuncia considera que si la actividad de la empresa tuviera alguna relación con las partes del cuerpo de la mujer que se enseñan, todavía "podría ser comprensible" la utilización de estas imágenes.

Por eso, dice, el servicio de transporte de productos cárnicos que ofrece esta compañía no tiene nada a ver, y, por lo tanto, "se trata de una cosificación de la mujer a través del uso de la imagen de su cuerpo y de su significado simbólico como objeto de deseo".

Además de la Asociación de Usuarios de la Comunicación, tres colectivos feministas denunciaron la empresa en noviembre del 2016 por el uso de publicidad sexista y lamentaron "el uso denigrante que se hace del cuerpo femenino" como reclamo para un servicio que no tiene nada que ver con su negocio.