Una vecina del municipio asturiano de Avilés decidió prender fuego al edificio en el que vivía para evitar que la comunidad del bloque la echara de su vivienda. Los hechos tuvieron lugar durante la madrugada del 11 de enero del 2017, cuando la mujer empezó a quemar unos papeles en el rellano de su piso, en la primera planta del inmueble. La rápida actuación del presidente de la comunidad de propietarios evitó que las llamas pudieran propagarse por el resto del edificio. 

El caso llega este jueves al Juzgado de lo Penal número 1 de Avilés casi un año y medio después del incidente. La Fiscalía del Principado de Asturias pide para la vecina una condena de dos años por un delito de incendio y considera que el fuego que provocó causó unos daños materiales valorados en 4.658,50 euros en total.

Gritos y amenazas

En la madrugada del 11 de enero del 2017, la acusada empezó a pegar voces contra los otros inquilinos del bloque en el que residía. La mujer -que llevaba un tiempo teniendo problemas con la comunidad de vecinos- aseguraba que antes de la echaran de su casa, ella iba a quemar el edificio con todos los residentes dentro. Sobre las 3,15 de la mañana, la imputada cogió unos papeles y comenzó a quemarlos en el rellano del piso, llegando a provocar un pequeño incendio. El presidente de la comunidad se percató enseguida del fuego y procedió a apagarlo rápidamente.

Pese a que las llamas fueron extinguidas casi inmediatamente por el máximo responsable de la comunidad, se calcula que el incendio provocó unos daños valorados en 4.658,50 euros en total. Esta cantidad fue abonada por la compañía aseguradora, que ha decidido no personarse como acusación ni ejercer ningún tipo de acción legales. El Ministerio Público pide para la mujer una pena de dos años de prisión al considerarla culpable de un delito de incendio.