A. falleció el 22 de enero 2017 a los 89 años. Esta anciana sin hijos de Gijón dejó en testamento una herencia de más de 75 mil euros que dividió a partes iguales entre su sobrino y un amigo con el que había compartido los últimos diez años de su vida. Tras su muerte, la familia de la mujer comprobó que el compañero se había aprovechado de la relación de amistad para conseguir acceso a las cuentas de la víctima y apropiarse presuntamente de sus ahorros hasta prácticamente arruinarla. El caso llega a juicio este viernes y el fiscal pide seis años de prisión para el acusado.

La familia de la mujer comprobó que el compañero se había aprovechado de la relación de amistad para conseguir acceso a las cuentas de la víctima

Los hechos empezaron a producirse en 2008, cuando la víctima abrió una cuenta en un banco de Gijón de la que era la única titular. Gracias a la amistad que les unía, el acusado consiguió que A. le firmara una autorización para poder acceder a la cuenta. Según el fiscal, el estafador se aprovechó de esta circunstancia para retirar pequeñas cantidades de dinero hasta dejar la cuenta a cero. Los importes tenían que ser suficientemente bajos como para no levantar sospechas y para asegurarse que los familiares no descubrieran el engaño, el amigo cambió el domicilio que figuraba en los datos de la entidad bancaria. De esta manera, todas las cartas procedentes del banco las recibía en el despacho de la asesoría en la que trabajaba. Entre 2012 y 2017, retiró un total de 52.400 euros.

El amigo extrajo un total de 23.450 euros en efectivo a través de cajeros automáticos

Durante diez años, ni la anciana ni sus familiares sospecharon que el hombre pudiera estar apropiándose de los ahorros de la mujer. Tal era el nivel de confianza que tenía la víctima con el acusado que también le dio acceso a las dos cuentas que tenía en otro banco de Gijón. Entre el 20 de marzo y el 14 de diciembre de 2016, el amigo extrajo un total de 23.450 euros en efectivo a través de cajeros automáticos, que previamente había traspasado de una cuenta a otra para camuflar el rastro.

Impunidad

Para la fiscalía, el nivel de impunidad con el que actuaba el acusado queda constatado con la última extracción que realizó por un importe de algo más de cinco mil euros, tan solo seis días antes del fallecimiento de la mujer. El hombre falsificó la firma de A. para poder sacar el dinero de la cuenta mientras la anciana se encontraba ya inmovilizada en la cama de su domicilio, justo antes de que fuera ingresada en un centro hospitalario.

La última extracción que realizó por un importe de algo más de cinco mil euros, tan solo seis días antes del fallecimiento de la mujer

El caso llega este viernes a la Audiencia Provincial de Asturias y el fiscal pide para el acusado una pena de seis años de prisión por los delitos de apropiación indebida y falsedad y una multa superior a los 6.000 euros. Además, el hombre podría tener que indemnizar a los herederos de la víctima con 75.843,54 euros.