X. falleció arruinado el 19 de octubre de 2016. Su hermana y sobrino se encargaron de vaciar sus cuentas y apropiarse de dos coches justo antes de su muerte para evitar que el hijo recibiera una herencia tasada en unos 15.000 euros. El caso llega a juicio este viernes y los dos acusados se enfrentan junto con otro familiar a una pena de hasta seis años de prisión por los delitos de estafa, hurto y falsedad de documento oficial.

Número secreto

Los hechos tuvieron lugar justo unos días antes del fallecimiento. Los tres miembros de la familia conspiraron para vaciar las cuentas de X., aprovechándose de que este estaba gravemente enfermo. Su hermana y su sobrino consiguieron la tarjeta de crédito y el número secreto del desaparecido y extrajeron el dinero en diferentes fechas, según recoge el escrito del fiscal.

En total, los acusados se apropiaron de unos 13.000 euros. Primero sacaron con la tarjeta 11.000 euros, dejando la cuenta con un saldo inferior a diez euros, y esperaron a que X. cobrase la pensión correspondiente al mes de octubre. Una vez recibida la cantidad, los familiares retiraron en efectivo otros 2.000 euros.

Robo de coches

Además, en algún momento anterior a la muerte de su tío, el sobrino de X. y el otro familiar acusado se apropiaron de dos coches de su propiedad. El 19 de octubre de 2016, tras conocer el fallecimiento, los dos imputados cambiaron la titularidad de los dos vehículos y los pusieron a nombre de la hermana del desaparecido, utilizando una firma falsa de X. que fue estampada por una tercera persona que no participa del procedimiento judicial.

La fiscalía considera que las operaciones realizadas por los acusados tenían la finalidad de frustrar los derechos sucesorios del heredero principal, el hijo del fallecido. Por esta razón, el Ministerio Público pide que se condene a la hermana de X. a tres años de cárcel por un delito continuado de estafa.

Hurto y falsedad

En cuanto a los otros dos imputados, el fiscal demanda una pena de seis años y seis meses por los delitos de estafa, hurto y falsedad en documento oficial. Además, los tres familiares deberán de indemnizar con 11.000 euros al hijo del fallecido y devolver los dos coches en perfecto estado.