Francia ha permitido por primera vez desconectar un paciente enfermo que llevaba más de 10 años en estado vegetativo. Después de una larga guerra en los tribunales, finalmente, Vincent Lambert, de 42 años, ha estado desenchufado de la máquina que lo mantenía en vida artificialmente.

El hombre sufrió un accidente de tráfico el año 2008 y desde entonces estaba en la misma cama del hospital con un daño cerebral irreversible. Lambert llevaba 10 años alimentándose e hidratándose de manera artificial y no hablaba ni respondía a nada. Los médicos confirmaron que ningún tratamiento tendría efecto y la única solución era mantenerlo en vida a través de una máquina.

Una batalla familiar

A pesar de los informes médicos, los padres de Lambert querían seguir luchando por mantener a su hijo en vida porque consideraban que desconnectarlo "era un crimen". Sin embargo, su mujer y su hijo defendían que se acabara con la vida del hombre, ya que no había posibilidad de mejorar su calidad de vida.

La batalla en los tribunales empezó el año 2013 y se ha alargado hasta esta semana. El Consejo de Estado francés ha decidido desenchufar Lambert al considerar que no había ninguna terapia que permitiera mejorar su situación y ha dado, así, la razón a su esposa.