José Enrique Abuín Gey, el Chicle, agredió sexualmente a Diana Quer durante una hora antes de estrangularla hasta la muerte con una brida. Este es el relato que hace el fiscal en su escrito de acusación contra el asesino de la joven gallega de 18 años, para quien pide prisión permanente revisable por el homicidio, 20 años por el delito de detención ilegal y otros 12 años de cárcel por el de agresión sexual, además de una indemnización de 290.000 euros para la familia de la chica, según avanza La Voz de Galicia.

En la madrugada del 22 de agosto del 2016, el Chicle cogió su Alfa Romeo 166 y abandonó su domicilio en Rianxo para dirigirse al municipio de A Pobra do Caramiñal. A la altura de la rúa Venecia y el paseo Marlés "fijó su atención" en una joven que volvía a pie a casa. Abuín "empezó a a seguirla lentamente, acechándola hasta llegar al sitio más apropiado para abordarla con la finalidad de agredirla sexualmente, consciente de que nadie podría auxiliarla, cortándole el paso con su coche al tiempo que le decía morena, ven aquí’’.

"Me estoy acojonando, un gitano me estaba llamando", fue el mensaje que logró enviar Diana antes de que su asesino la abordara y se abalanzara violentamente, "reduciéndola por la fuerza". Le quitó el móvil para que no pudiera pedir ayuda y la arrastró hasta el maletero de su vehículo, donde la maniató de pies y manos con bridas y le tapó la boca con cinta adhesiva.

El Chicle la llevó a una nave abandonada cercana a la casa de sus padres y por el camino se preocupó de lanzar el teléfono móvil de la víctima "con el fin de no ser localizada mediante repetidores, conexiones de datos y localización GPS". El acusado "aparcó su coche dentro de la nave, conocía perfectamente los accesos y sabía que contaba con camas y colchones en desuso. La trasladó hasta el almacén del sótano, lugar carente de luz eléctrica y de luz natural a esas horas, sórdido, sombrío, tenebroso y sucio, donde la joven estaba totalmente a su merced, atada, sometida y aterrorizada", recoge el escrito del fiscal.

Después de 25 minutos en el maletero, Abuín sacó a la joven del coche y la agredió sexualmente durante una hora, "llegando a colocarle una brida plástica alrededor del cuello hasta matarla por estrangulamiento". El hombre conocía bien la nave abandonada de manera que, "una vez consumada su acción sexual y homicida", cogió el cadáver de Diana y lo arrojó en un pozo de diez metros de profundidad. Después se deshizo de la ropa de la joven y tapió el agujero "con una arqueta de hormigón para que el cadáver nunca fuera descubierto", concluye la fiscalía.