"Me apuñaló mirándome a los ojos". Esta frase podría ser perfectamente parte del guion de una película de terror, pero es parte de la declaración que ha hecho un chico de 35 años este martes en la sala 8ª de la Audiencia Provincial de Barcelona. Lo ha dicho Sergi, la víctima de un hombre fuera de sí que atacó a varias personas con un cuchillo durante la grabación de un corto de terror en un restaurante abandonado en Polinyà, junto a Sabadell.

Entró en el set de grabación y apuñaló al técnico de sonido

Este martes ha arrancado en la Audiencia Provincial el juicio contra Manuel S.V., un hombre de 40 años de nacionalidad española, que el 8 de noviembre de 2017 hirió casi mortalmente a otro hombre durante la grabación de un corto de miedo. Está acusado de un presunto delito de homicidio en grado de tentativa y se enfrenta a una pena de 9 años y 11 meses de prisión.

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El acusado, Manuel S.V., sentado en el banquillo de los acusados. / Guillem RS

La explicación que ha hecho la víctima parece realmente el relato de la película y no lo que pasó justo después de apagarse las cámaras. Seguro que da para un nuevo film, sin embargo, para mala suerte del protagonista, el técnico de sonido del equipo artístico de la peli, fue muy real.

"Dijo que era un homeless"

Según ha explicado Sergi ante la sala y también sostiene la fiscalía, Manuel S.V., sin conocer de nada a las personas que estaban participando en la grabación, se presentó en el punto de rodaje y empezó a increpar a los actores, a los técnicos y al director. "Entró y dijo que era un homeless y que vivía por allí", ha asegurado. "Primero estaba de buen rollo, pero después cambió y empezó a dar ideas y a corregir al director".

Pero de los "consejos" pasó a los insultos. Cuando el equipo empezaba a recoger las cámaras, el hombre cambió completamente su actitud. "Me cago en tus muertos", fue diciendo, uno por uno, a todos a los integrantes del equipo. Menos a Sergi. Él se salvó: "Con tus muertos no me cago, me has caído bien", le dijo.

Pero acabó apuñalado

Con el director del film tenía una fijación especial. Un rato antes había cortado el rodaje haciendo ruidos y recomendaba al director qué armas podían utilizar para hacer más real la grabación. Habían discutido y lo tenía entre ceja y ceja. En el momento de recoger también recibió insultos y fue entonces cuando Manuel S.V. sacó una navaja y lo amenazó, y, sin más, lo intentó apuñalar, pero no se salió con la suya.

Perdió la estabilidad, se tambaleó y finalmente le clavó un navajazo a Sergi, que estaba por allí. "Me apuñaló mirándome a los ojos", ha explicado fríamente ante el juez. "Fue de abajo hacia arriba y empecé a sacar mucha sangre". "Cuando empezó a insultarnos llamé al 112, y no colgué, la agresión quedó grabada mientras hablaba con la sala de emergencias", recuerda ante el tribunal.

Entre la vida y la muerte

Le causó una herida de unos 20 centímetros en la pierna derecha. Él mismo explica que la cuchillada le hizo una gran herida que sólo un torniquete que le hicieron los agentes de los Mossos cuando llegaron le salvó la vida. Los mismos mossos han explicado que la escena era un mar de sangre y la víctima estaba estirada en el suelo, a punto de perder el conocimiento.

A pesar de algunas secuelas físicas y psicológicas, Sergi se ha recuperado de aquella cuchillada que le dejó entre la vida y la muerte. Ahora sigue su carrera como técnico de sonido, aunque ha explicado ante el tribunal que se cansa más, que no tiene tanta resistencia y que no puede hacer las mismas tareas profesionales como hacía antes.

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El acusado asegura que no recuerda nada del día de los hechos / Guillem RS

No recuerda nada

Manuel S.V. estaba de baja aquel día. No ha quedado claro si estaba de baja por depresión o estaba depresivo por estar de baja, pero sí que ha explicado que estaba bajo tratamiento psiquiátrico y que se medicaba. Unas pastillas que mezclaba con cerveza y "alcohol más duro, como el whisky." El cóctel era explosivo. Y le sirve para asegurar que no recuerda nada de nada de aquella tarde.

"Recuerdo entrar, que me insultaron, que estaba en el suelo mientras un grupo me pegaba... y después ya estar en la comisaría y que los Mossos me explicaron qué decían que había hecho", ha asegurado ante el tribunal. La defensa cree que el consumo de medicamentos antidepresivos y el alcohol avala que no recuerde nada.

"Se tiraron encima de mí y me pegaron con un trípode", ha insistido a las preguntas de la fiscalía y de su defensa. También asegura que "había armas por el suelo", recordando algunas de las armas simuladas que había de atrezzo en la habitación donde grababan.

Lo que sí que ha reconocido es que la navaja de unos 20 centímetros que los Mossos creen que es el arma del crimen, y que recuperaron del antiguo restaurante, era suya. "Por el trabajo siempre la llevaba: para abrir cajas, para hacerme el bocadillo...".

Durante la instrucción sí que lo recordó todo

De su declaración, sin embargo, hay una cosa que no liga. Y el magistrado presidente del tribunal lo ha pillado. Durante la instrucción en el juzgado de Sabadell ―que lo dejó en libertad con cargos después de los hechos― el hombre relató los hechos tal como él los recordaba, con muchos detalles que ahora asegura que "no recuerda".

El acusado dice que los explicó a raíz de las instrucciones de su abogado, que tuvo conocimiento de las declaraciones que hicieron los Mossos. La estrategia de la defensa, sin embargo, parece que no ha gustado al magistrado.

Nueve años y once meses de prisión

Después de su declaración, que dice no recordar nada y que no asume los hechos, de la víctima y de los Mossos que intervinieron el día de los hechos, faltarán algunas declaraciones más de los miembros del equipo de grabación y quedará el caso visto para sentencia. La fiscalía pide nueve años y once meses de prisión por una tentativa de homicidio y una indemnización para la víctima de más de 100.000 euros.