Pedro Luis Gallego, conocido como el 'violador del ascensor', ha confesado por primera vez desde que se le detuvo que violó a dos jóvenes e intentó agredir sexualmente a otras dos entre diciembre de 2016 y abril de 2017, hechos que se produjeron tres años después de abandonar la cárcel tras la derogación de la Doctrina Parot.

Se enfrenta a 96 años de prisión por dos agresiones sexuales y el intento de otras dos

 

"Me considero culpable", ha afirmado de forma rotunda tras ser preguntado por el tribunal sobre los hechos relatados en los escritos de acusación. La Audiencia Provincial de Madrid ha arrancado este jueves el juicio contra el conocido depredador sexual, quien se enfrenta a 96 años de prisión por dos agresiones sexuales y el intento frustrado de otras dos. Las víctimas, representadas por tres acusaciones particulares, elevan sustancialmente su petición de condena.

El acusado ha llegado a las 9.39 horas en un furgón de la Guardia Civil, saliendo con su rostro oculto con una gorra y unas gafas de sol. Su recorrido por el pasillo ha dejado ver el rostro visiblemente deteriorado y demacrado del acusado, quien no ha querido desprenderse de unas grandes gafas de sol que ocultan parte de su cara.

ACN

Pedro Luis Gallego se ha declarado culpable de los cuatro delitos sexuales que se le imputan / EFE

Amplio historial delictivo

Cuenta con un amplio historial delictivo ya que había sido condenado anteriormente por dos delitos de asesinato y varios de violación. En esta ocasión, el fiscal le acusa de dos delitos de detención ilegal; dos delitos de agresión sexual continuada; dos delitos de lesiones; y delito de robo con violencia.

En junio de 2017, fue detenido acusado de nuevas agresiones sexuales tras ser excarcelado en 2013 tras cumplir parte de la condena por el asesinato de la menor Leticia Lebrato y otros 18 delitos por agresión sexual.

Gallego no había sido vigilado por la Policía desde su excarcelamiento

 

Su 'modus operandi' era secuestrar a punta de pistola a sus víctimas en una zona próxima al Hospital de La Paz. Luego se las llevaba a Segovia para agredirlas sexualmente y las devolvía al lugar del rapto en coche.

Pedro Luis Gallego era un violador en serie excarcelado en noviembre de 2013 tras materializarse la derogación de la Doctrina Parot -que redujo el tiempo en prisión con carácter retroactivo- sobre sus actuaciones entre los años 70 y 90. Gallego no había sido vigilado por la Policía desde su excarcelamiento.