Salir al patio para el niño de Vallirana acosado y violado, presuntamente, por cuatro de sus compañeros de instituto, era un infierno. Así lo explicaba él a su madre y a su padre cuando poco a poco fue explicando las agresiones que recibía por parte de otros alumnos del instituto Verge del Roser, de la fundación Dominicas, de este pueblo del Baix Llobregat.

"Se quería quedar en clase invisible", asegura la madre del niño en una carta que ha publicado en exclusiva ElCaso.com este martes, después de avanzar el caso el lunes por la noche. Pero cuando no podía quedarse en clase y tenía que salir al patio, sus agresores, que se autollamaban 'la Mafia', lo esperaban para acosarlo.

'La Mafia' del Verge del Roser lo llevó 16 veces a "la Pradera"

Lo llevaron hasta 16 veces, según el relato en la denuncia ante los Mossos, a "la Pradera", un lugar apartado del patio de este instituto y fue allí donde sufrió las graves vejaciones y las agresiones sexuales. El acoso fue subiendo de tono hasta el punto que intentaron penetrarlo.

"La Pradera" es una zona del patio con pendiente donde los jóvenes de la ESO de este instituto concertado pasan las horas de recreo. Sin demasiado control por parte de los profesores, según el relato que hace el menor agredido y confirman otros familiares de alumnos el Verge del Roser. Los alumnos aprovechan para fumar porros, y fue el lugar, fuera del control de los docentes, para abusar del menor de edad y agredirlo, presuntamente, sexualmente.

Nuevas cámaras de seguridad

Según han explicado fuentes del instituto concertado a ElCaso.com, desde que se tuvo conocimiento del caso, se decidió aumentar la vigilancia en esta zona de la escuela, que parecía un "punto oscuro" del patio.

En declaraciones exclusivas a este medio, un representante del equipo directivo del centro ha asegurado que se amplió el número mínimo de profesores que tienen que estar en el patio durante el recreo de los alumnos de ESO y se instalaron cámaras de seguridad. Dos aparatos, que se pueden ver desde el exterior del centro, registran todo lo que pasa en "la Pradera" a raíz del caso del niño violado.

Se instalaron el mes de diciembre, cuando los padres del niño presentaron la denuncia ante los Mossos d'Esquadra. El centro, al mismo tiempo, aunque los jóvenes acusados de esta brutal agresión sexual no fueron expulsados, asegura que cumplió con el protocolo estipulado en casos de acoso escolar.